Pedro Sánchez

La tesis doctoral que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió en noviembre de 2012 y que ha hecho pública este viernes en formato digital, después de una notable tormenta política y mediática sobre su originalidad, no contiene trazas de plagio de otros autores, según un análisis realizado por la redacción de EL PAÍS con la ayuda de los programas Viper, Turnitin y PlagScan, ampliamente utilizados en universidades para detectar atribuciones fraudulentas de información. El jefe del Ejecutivo citó debidamente sus referencias, que en su inmensa mayoría están en estilo indirecto, es decir, sin entrecomillar.

Estos programas informáticos cotejan el documento sospechoso con bases de datos de Internet en busca de secuencias de palabras coincidentes y facilitan un enlace al texto en el que se encuentran las frases idénticas. El software no discrimina si el texto en el que se encuentra la semejanza es anterior, posterior o contemporáneo al documento cuya integridad se quiere comprobar.

En todo caso, las herramientas antiplagio no son infalibles. No detectan coincidencias con textos no digitalizados o que no estén al alcance del programa. Por ejemplo, las herramientas no han detectado las similitudes de varios párrafos de la tesis de Sánchez con publicaciones previas de Antonio García Rebollar o de Marcela Iglesias y David Molina, aunque en estos dos casos tampoco se puede hablar de plagio porque dichos autores aparecen citados y referenciados tanto a pie de página de los extractos utilizados como en la bibliografía general de la tesis.

Según el análisis de los resultados de aplicar los programas, la mayor coincidencia de toda la tesis doctoral del presidente con otro contenido es con los propios artículos de Sánchez en revistas científicas, que representan en torno al 6% de los 342 folios del trabajo. El entonces doctorando no hizo constar en este caso que el material pertenecía a una publicación suya anterior. Otra parte de las coincidencias tiene que ver con artículos de diferentes medios de documentación, posteriores a la tesis de Sánchez, que consultaron el ejemplar en papel del trabajo que se conservaba en la biblioteca de la Universidad Camilo José Cela. También hay referencias, casi siempre breves, a documentos oficiales de Administraciones Públicas o el Boletín Oficial del Estado.

La ausencia de plagio en la tesis es paralela a la escasa relevancia e impacto que ha tenido la tesis de Sánchez en el mundo académico, bien por el difícil acceso al texto, hasta hoy solo disponible en formato papel, bien por su propio interés intrínseco. Según la plataforma Google Scholar, especializada en búsqueda de literatura científica, la tesis de Sánchez no ha sido citada ni una sola vez por otros académicos en sus trabajos.

El análisis de la tesis doctoral de Sánchez con el programa de detección de plagio Turnitin arroja resultados similares a los anunciados en una nota de prensa publicada por Presidencia del Gobierno. Al excluir citas, bibliografía y fuentes con similitudes inferiores al 1%, se obtiene como resultado que la tesis del presidente tiene una coincidencia del 14% con otros contenidos publicados. Los capítulos 3 y 5 del trabajo de Sánchez tienen un nivel de plagio del 0%, según el software de detección Viper.

Capítulo por capítulo

Lo que sigue es un resumen, capítulo por capítulo, de las coincidencias más relevantes halladas por los programas antiplagio en la tesis del presidente Sánchez. EL PAÍS ha podido cotejar 43 páginas del documento original que se custodia en la Universidad Camilo José Cela con las de la tesis publicada en Internet la mañana de este viernes por La Moncloa y ha encontrado un 100% de coincidencia entre ambos textos. Es decir, la tesis disponible desde este viernes en Internet y la que se guarda en la biblioteca universitaria son, salvo error u omisión, la misma.

En el capítulo 1 de su tesis, Sánchez expone los objetivos y estructura de su estudio doctoral. Según el programa, existe un 1% de coincidencias con contenidos ajenos. Sin embargo, en este caso la cita es inversa: se trata de una cita entrecomillada del trabajo de Sánchez en una noticia de diciembre de 2015 en el portal digital Esdiario.

En el capítulo 2 (Definición e implicaciones de la diplomacia económica en las relaciones internacionales) aparecen referencias a dos artículos que Sánchez escribió en 2012 (antes de la publicación de la tesis) y en 2013. Uno de los textos lo firma con Juan Padilla (La diplomacia económica de los planes integrales de desarrollo de mercado) y el otro, el presidente es el único autor (La diplomacia comercial en el centro de la diplomacia económica española). En ambos casos, el porcentaje de coincidencia es del 6%.

Existen dos referencias a medios de comunicación, ambas también posteriores. Un artículo de El Mundo y otro de Voz Populi con un 4% de coincidencia. Una cifra que se justifica no solo por frases y palabras sueltas que usaron los periodistas en sus textos, también porque el título de la tesis se repite en cada página.

Dos blogs y el artículo de Wikipedia en el que se referencia el trabajo de Sánchez, son las otras tres coincidencias de este capítulo.

El capítulo 4 no deja muestras de plagio según el análisis preliminar. Titulado La diplomacia económica de las comunidades autónomas españolas, es el más extenso de la tesis con 63 páginas (71-134). El autor emplea datos referenciados del Instituto de Comercio Exterior (ICEX) y del Ministerio de Industria. Las coincidencias detectadas se producen en algunas tablas de datos y en referencias a pie de página. El economista Carlos Ocaña, que fue jefe de gabinete del ministro de Industria, Miguel Sebastián, con el Gobierno de Rodríguez Zapatero, rechazó este jueves haber elaborado, total o parcialmente, la tesis doctoral sobre diplomacia económica del presidente del Gobierno en un comunicado enviado a la agencia EFE.

En el capítulo 6, titulado Las razones para la decidida diplomacia económica de la Administración General del Estado, el programa Viper detecta un 8% de coincidencias, de las cuales, el 7% corresponden a un artículo del propio Sánchez (La diplomacia comercial en el centro de la diplomacia económica española) y un 1% al blog de Óscar Álvarez Calzada, doctor en Economía por la Universidad Rey Juan Carlos. Consultado por este diario sobre un párrafo coincidente, Calzada asegura que su artículo es posterior (año 2014) a la tesis de Sánchez (2012) por lo que no puede tratarse de un plagio del presidente del Gobierno.

En el capítulo 7, dedicado a las innovaciones en materia de diplomacia económica española, solo hay un 6% de posibles coincidencias. Un 2% de referidas a la Wikipedia, que en su mayoría recoge información de organismos como la Subdirección General de Diplomacia Económica o de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales. Otro 2% de las coincidencias apunta al Boletín Oficial del Estado y al decreto 83/2012, de 13 de enero, sobre el que se reestructura la Presidencia del Gobierno. Un 1% lo adjudica a la misma información de esdiario.com, del año 2015. El otro 1% remite a la publicación Noticias Jurídicas, que recoge otro real decreto, el 1389/2007, de 29 de octubre, por el que se modifica otro del año 2000 de creación del Consejo de Política Exterior.

En el capítulo 8, donde el programa Viper halla un 9% de texto coincidente, hay una cosa llamativa. En tres páginas, de la 219 a la 221, hay una copia literal de un artículo suyo de septiembre de 2012 (dos meses antes de leer la tesis), que en realidad es una cita literal de un informe del Ministerio de Industria de 2011: Hacia un nuevo ICEX al servicio de la competitividad empresarial. En la tesis cita en una nota este informe, pero solo al final de la última frase de las tres páginas.

El capítulo 9 tiene una media de 9% de coincidencia de contenido, de acuerdo con la herramienta Viper. Para este programa de comparación de textos, un porcentaje de coincidencia de 10% o menos indica que es «muy improbable» que el documento tenga material plagiado, aunque en realidad lo que importa es que las coincidencias estén referenciadas y atribuidas y que no supongan la apropiación sin cita del trabajo de otro autor.

Además, gran parte de las citas detectadas como coincidentes son de un artículo del propio Pedro Sánchez, titulado La diplomacia comercial en el centro de la diplomacia económica española y publicado en 2013 en el Anuario jurídico y económico escurialense (del Centro de Enseñanza Superior, privado y adscrito a la Universidad Complutense de Madrid). El resto de menciones a otros trabajos están correctamente citados, de acuerdo con la revisión hecha por EL PAÍS.

El capítulo 10 de la tesis no hay rastro de plagio. La herramienta PlagScan detecta solo coincidencias con monografías y resúmenes publicados después de la presentación de la tesis de Sánchez, en blogs como www.crowddiplomay.wordpress.com o en repositorios de trabajos académicos, como Researchgate.