Los tambores de guerra para atajar la guerra civil siria están causando múltiples reacciones y movimientos por parte de países tanto detractores como simpatizantes de Bashar Asad. Así,Rusia ha pedido «prudencia»,a la vez que Reino Unido está preparando sus fuerzas de combate para una posible intervención militar en Siria,según ha informado este martes el propio Gobierno británico.
Por su parte,Estados Unidos,en palabras de John Kerry,secretario de Estado,declaró que es 'innegable' que Asad usó armas químicas en Siria. Y que presentará en los próximos días más detalles. La Casa Blanca habló de «acción potencial» y recordó el compromiso internacional de hacer respetar la prohibición del uso de armas químicas.
El ministro alemán de Asuntos Exteriores,Guido Westerwelle,explicó que si se confirma el uso de armas químicas la comunidad internacional tendrá que actuar y contará con el respaldo de Alemania.
Paralelamente,los líderes militares de hasta 10 países occidentales y árabes,entre ellos el jefe del Estado Mayor conjunto estadounidense,Martin Dempsey,han abogado durante una reunión en Jordania por un posible ataque contra Siria.
«Se decidió que los ataques limitados con misiles serían la respuesta más responsable y sostenible,en el caso de que la comunidad internacional se viera obligada a actuar en Siria»,dijo un miembro del Ejército jordano.
Según fuentes de las delegaciones participantes en el encuentro,no hubo unanimidad sobre si se debería imponer una zona de exclusión aérea y destruir las fuerzas aéreas de presidente sirio.
El ex presidente del Consejo Nacional Sirio Burhan Ghaliun advirtió,sin embargo,que una intervención militar que no tenga como objetivo el derrocamiento de Asad sólo complicaría más la situación.
«Porque un ataque militar limitado proporcionaría a Asad una excusa para llevar a cabo más actos de venganza contar el pueblo sirio»,afirma una declaración de los opositores publicada en webs sirias.
Contrarios al ataque
Rusia considera que las fuerzas rebeldes,y no el Gobierno,podrían estar detrás del citado ataque. Por eso,ha pedido a Washington que no ataque militarmente a Asad.
Por otro lado,el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní,Abbas Araghchi,ha anunciado que una eventual guerra en Siria desataría el caos en toda la región de Oriente Próximo.
«Una intervención militar occidental en Siria sólo acabaría desatando un caos descontrolado en toda la región»,afirma el portavoz.
Occidente debería reaccionar de forma sensata,continuar sus esfuerzos para hallar una solución diplomática a la crisis y no infravalorar las graves consecuencias de una opción militar «también por parte de Siria»,añadió.
Para evitar otra guerra en la región,Teherán cooperará con la comunidad internacional en lo que respecta a una solución pacífica,dijo Araghchi.
La agencia estatal china Xinhua también se ha mostrado contraria a una posible intervención estadounidense en Siria.
«Sería irresponsable y peligroso. Para empezar,el actual escenario recuerda a los comienzos de la guerra de Irak,que EEUU preparó con alegaciones sobre armas de destrucción masiva que luego resultaron ser falsas»,sostiene Xinhua.
El pasado mes de mayo,EEUU y Rusia,que ha protegido al presidente sirio en el Consejo de Seguridad de la ONU,acordaron intentar organizar una conferencia internacional para poner fin al conflicto en Siria. Tres meses después,la probabilidad de que esto suceda es prácticamente nula.