La cineasta italiana Liliana Cavani -directora de las célebres 'El portero de noche' y 'Más allá del bien y del mal'- afronta otro gran desafío fílmico. 'La lista de Bergoglio' será su nueva película y abordará la conducta del Papa Francisco durante los años de la 'guerra sucia' de la dictadura argentina (1976-1983),cuando miles de opositores y guerrilleros fueron secuestrados,torturados o acabaron en paradero desconocido.
La directora,que ya cuenta con dos películas acerca de la vida de San Francisco de Asís e su filmografía -más una tercera en preparación-,ha sido fichada para este proyecto por la productora italiana Claudia Mori. Esta ex cantante y actriz compró los derechos del libro del periodista Nello Scavo,'La lista de Bergoglio',publicado en octubre en Roma.
«Nosotras ya estamos trabajando. Liliana está escribiendo el guión con Umberto Contarello ('La grande bellezza') y Scavo. Mi intención es hacer la película aún si la RAI no la apoyara. Para afrontar temas delicados como los que se refieren al Papa es fundamental el hecho de que está a cargo de Cavani,una garantía por su bagaje cultural y su honestidad intelectual»,dijo Mori a radio Vaticana.
El ocupante del trono de Pedro,durante la dictadura estaba a la cabeza de la Compañía de Jesús y conducía el seminario de San Miguel,a las afueras de Buenos Aires,y la universidad privada El Salvador. En su juventud habría simpatizado,según sus críticos,con la agrupación política Guardia de Hierro,de la derecha peronista ahora disuelta.
Testimonios contrarios
Una 'leyenda negra',impulsada por sus críticos,lo emparenta al colaboracionismo de la cúpula de la Iglesia con el régimen. Según testimonió la catequista María Elena Funes cuando era el jefe de los jesuitas Bergoglio habría dejado sin protección a dos subordinados suyos,Orlando Yorio y Francisco Jalics,curas obreros en las villas miserias,que fueron secuestrados.
Los sacerdotes sufrieron torturas durante su cautiverio. Finalmente fueron liberados,tras lo cual ambos se exiliaron y dejaron los hábitos. En 2010,luego de no responder a tres llamados de la Justicia,el entonces cardenal Bergoglio aceptó declarar como testigo ante el tribunal que investigaba aquellos secuestros.
«No los dejé solos en ningún momento»,testificó. Y reveló que se había reunido una vez con el dictador Jorge Videla (1976-1981) y en dos oportunidades con su 'número dos',el almirante Emilio Massera,para reclamar por la vida de los curas. En 2013,luego de su ascenso al Vaticano,Jalics declaró públicamente: «Bergoglio no nos denunció a Yorio (ya fallecido) y a mí».
La cúpula de la Iglesia católica de Argentina colaboró abiertamente con el régimen que hizo desaparecer entre 9.000 y 30.000 personas,según recuentos públicos documentados y de organismos humanitarios,respectivamente. Justificaba la barbarie con el argumento de que Argentina debía «purificarse en un Jordán de sangre».
Pero 'La lista de Bergoglio' -inspirada en 'La lista de Schindler'- recoge testimonios de religiosos y laicos de la iglesia que fueron salvados. «Unos lo llaman 'gesta',otros 'buenas obras',un Bergoglio desconocido buscando la forma de evitar los controles,despistar a la policía,engañar a los generales. Para llevar sanos y salvos más allá de las fronteras a jóvenes destinados a los mataderos clandestinos»,escribió Scavo en el diario porteño 'Perfil'.
Según el periodista italiano que entrevistó en Argentina a muchas personalidades y gente común «para arriesgar una estimación prudente se diría que el padre Jorge le salvó la vida a más de un centenar de personas. Otras decenas,como veremos,fueron salvadas 'preventivamente',es decir advertidos por él antes de que pudieran ser secuestradas».