Hoy, 2 de septiembre empiezas una nueva década y quería regalarte unas palabras desde lo más profundo de mi corazón.

Puedo decir con orgullo que eres el mejor hermano que me ha podido tocar y aunque estemos a un par de miles de kilómetros de distancia, te siento muy cerca.

Que sepas que estoy muy orgulloso de ti, de todo lo que has logrado en base a tu persistencia y a tu trabajo, valores que nos han inculcado en casa.

Aunque nos enfademos, o te diga cosas que no te gustan sabes que te lo digo desde el cariño y el amor de hermanos.

Te quiero mucho, con tus virtudes y no tan virtudes y que siempre estaré apoyándote pase lo que pase. Que haya mucha salud y que sigamos viviendo buenos momentos.

¡A por esos 40 años!