El portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Agrupación Socialista Gomera (ASG), Jesús Ramos, ha abogado este jueves, en la Comisión de Transición Ecológica del Parlamento de Canarias, por acelerar el desarrollo de sistemas de almacenamiento energético en los sistemas eléctricos insulares, con el objetivo de avanzar hacia un modelo más seguro, limpio y autosuficiente.
Durante la comparecencia del consejero de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, el parlamentario de ASG destacó que el Archipiélago afronta “uno de los mayores desafíos de su historia reciente”: transformar un sistema energético dependiente del exterior, vulnerable y basado mayoritariamente en combustibles fósiles en otro con mayor presencia de renovables y mayor capacidad de respuesta ante la demanda.
Sostuvo que “hoy ya no basta con instalar más energías renovables”, porque el verdadero reto es poder aprovechar esa energía cuando se necesita. “De poco sirve producir electricidad limpia si no somos capaces de almacenarla para utilizarla cuando no hay sol, cuando no sopla el viento o cuando se producen picos de demanda”, señaló.
Ramos recordó que Canarias cuenta con sistemas eléctricos aislados, fragmentados y con limitadas interconexiones, lo que convierte el almacenamiento energético en “una infraestructura estratégica imprescindible” y no en una opción complementaria. En este sentido, valoró que la Estrategia de Almacenamiento Energético de Canarias identifique esta herramienta como un elemento crítico para dotar de flexibilidad a los sistemas insulares, reducir vertidos de renovables y aumentar la cobertura de la demanda con energía limpia.
El portavoz adjunto de ASG citó datos de la Consejería que reflejan que Canarias tiene capacidad para instalar más de 11.200 megavatios de energía fotovoltaica sobre cubiertas de edificios. Sin embargo, advirtió de que, sin sistemas de almacenamiento asociados, gran parte de esa energía acabaría vertiéndose a la red y la autocobertura difícilmente superaría el 50% de la demanda en ninguna isla.
“Debemos ser honestos: existe todavía una diferencia importante entre la planificación y la ejecución efectiva de proyectos”, afirmó Ramos, quien defendió que la prioridad debe ser pasar “de la fase de planificación a la fase de implementación”.
Asimismo, insistió en que no se puede aplicar “una receta uniforme” para todo el Archipiélago, ya que cada isla presenta realidades energéticas diferentes. Como ejemplo, señaló que Gran Canaria cuenta con condiciones favorables para soluciones de almacenamiento a gran escala mediante hidrobombeo, como Chira-Soria, mientras que Lanzarote y Fuerteventura requieren fórmulas distintas, basadas en almacenamiento distribuido, baterías o tecnologías emergentes como el hidrógeno renovable.
Ramos también valoró que las actuaciones vinculadas al Plan de Recuperación movilicen más de 700 millones de euros para la transición energética en Canarias, incluyendo redes, renovables, almacenamiento y gestión de la demanda. No obstante, reclamó avanzar en seguridad jurídica, simplificación administrativa, mecanismos de retribución para baterías e hidrobombeos y un marco económico estable que dé confianza a los inversores.
“Canarias tiene condiciones excepcionales para liderar la transición energética en territorios insulares. Ahora toca transformar esa planificación en realidades concretas, convertir proyectos en infraestructuras y diagnósticos en resultados”, resaltó.

