El Cabildo de La Gomera ejecuta actuaciones de emergencia en la vía CV-3, situada en el margen derecho del barranco de Hermigua, tras los daños ocasionados por la borrasca Therese. La intervención se desarrollará en el tramo comprendido entre los puntos kilométricos 0+368 y 4+479, con el objetivo de restituir la estabilidad y seguridad de esta infraestructura viaria.

El presidente del Cabildo, Casimiro Curbelo, informó que la actuación cuenta con un presupuesto total estimado de 2.699.385,30 euros. “Estamos ante una intervención necesaria e inaplazable, porque el estado actual de la vía supone un riesgo para la seguridad de las personas, los vehículos y los servicios que transitan por esta carretera”, afirmó.

Curbelo explicó que la CV-3 da acceso a numerosos vecinos del municipio de Hermigua, entre ellos los núcleos de Las Nuevitas, Llano Campo, Los Pedacitos y Los Barranquillos, además del acceso al Pescante. “Esta carretera tiene una función esencial para la movilidad de los residentes y para la prestación de servicios básicos, por lo que debemos actuar con la máxima diligencia para reducir los riesgos y garantizar unas condiciones adecuadas de circulación”, señaló.

Las lluvias asociadas a la borrasca Therese han agravado problemas que ya arrastraba la vía con desprendimientos, deficiencias de drenaje, socavaciones, pérdida de estabilidad en muros existentes y afecciones en la plataforma.

Trabajos integrales en 4 kilómetros de la vía 

Las actuaciones previstas incluyen trabajos de estabilización de taludes, desbroce y saneo, instalación de sistemas de sostenimiento y barreras dinámicas, así como obras de drenaje longitudinal y transversal. También se contempla el refuerzo y reconstrucción de muros de sostenimiento, la reposición de firmes en las zonas afectadas y las intervenciones necesarias para eliminar el riesgo grave e inminente para la circulación.

Esta actuación se suma al conjunto de medidas impulsadas por el Cabildo en la red viaria insular tras el paso de la borrasca Therese, como las ya previstas en las carreteras GM-1, GM-2 y GM-3, orientadas a la estabilización de taludes, reposición de elementos de protección y mejora de las condiciones de seguridad en distintos puntos afectados por desprendimientos y erosión.