El portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Agrupación Socialista Gomera (ASG), Jesús Ramos, ha defendido la necesidad de reforzar las medidas para garantizar un modelo de turismo accesible e inclusivo en las islas no capitalinas, con especial atención a la eliminación de barreras arquitectónicas, sensoriales y sociales que aún dificultan el disfrute pleno del destino por parte de las personas mayores y con discapacidad.
Ramos subrayó que la accesibilidad turística no debe entenderse únicamente como una oportunidad de mercado, sino como una obligación social. “Alrededor del 30% de la población son personas mayores o personas con discapacidad. Por lo tanto, más que hablar de un nicho de mercado, estamos hablando de una mayoría social a la que tenemos que dar respuesta”, afirmó.
El diputado de ASG insistió en que Canarias debe avanzar hacia una accesibilidad universal que permita a todas las personas disfrutar de sus playas, espacios públicos, infraestructuras, alojamientos y entornos turísticos. En este sentido, defendió que las administraciones públicas trabajen de forma coordinada con ayuntamientos y cabildos, muchos de los cuales ya cuentan con planes de accesibilidad que, a su juicio, deben ser impulsados y reforzados.
Ramos destacó que la accesibilidad se ha convertido en uno de los criterios que cada vez más visitantes tienen en cuenta a la hora de elegir destino. Por ello, planteó que Canarias debe incorporar este valor también a su promoción exterior. “La accesibilidad debe llevarse a las ferias como un reclamo para que quienes quieran venir a pasar sus vacaciones sepan que pueden hacerlo en nuestra tierra con garantías”, señaló.
Asimismo, el portavoz adjunto de ASG reclamó información fiable y actualizada en las plataformas turísticas sobre las condiciones de accesibilidad de los distintos recursos del archipiélago. También puso el acento en la formación del sector, con medidas que permitan mejorar la atención a personas con distintas necesidades, como la incorporación de conocimientos en lengua de signos en establecimientos alojativos.
Ramos vinculó además el turismo accesible con la creación de oportunidades laborales para las personas con discapacidad. Recordó que, mientras algunas administraciones públicas reservan hasta un 10% de sus plantillas para este colectivo, en el ámbito privado la obligación se limita al 2% en empresas de más de 50 trabajadores, una realidad especialmente compleja en Canarias, donde más del 90% del tejido productivo está formado por pymes y micropymes.
Por ello, defendió la colaboración público-privada como una herramienta imprescindible para avanzar en igualdad real, mejorar la calidad del destino y generar empleo inclusivo. “En las islas no capitalinas no debemos competir por cantidad, sino que debemos ser ejemplo de calidad”, apuntó Ramos.













