El pasado lunes, 23 de febrero se celebró en el Ayuntamiento de Alajeró un pleno extraordinario para debatir y aprobar una Declaración Institucional propuesta por su alcalde, Manuel Ramón Plasencia Barroso para instar al Gobierno de Canarias a que busque una solución para acelerar la ejecución de las obras de la modificaciones que se llevan a cabo desde el año 2021 en la carretera GM-3. Una vía que une Playa de Santiago, el Aeropuerto Insular, el casco de Alajeró y la zona de Paredes en el Parque Nacional de Garajonay.
El Acuerdo Institucional fue aprobado por unanimidad. Y lo fue por las dos fuerzas políticas que forman parte del Consistorio Municipal. Por un lado el gobernante PSOE cuyo portavoz en el Consistorio es Nicolás Rodríguez y por el otro la Agrupación Socialista Gomera (ASG) en la oposición con el portavoz, Héctor Cabrera a la cabeza y ‘todos a una’, conscientes de la grave situación generada en esa importante vía, han puesto en práctica –cosa rara ya en este País– una política con mayúsculas.
Todos son conscientes de la necesidad de potenciar las negociaciones precisas para que esta carretera, que transcurre y da acceso a diversos barrios del municipio sureño y que además está creando muchas incomodidades a vecinos y visitantes y lo que es peor, generando situaciones de peligrosidad debe encaminar su correcta ejecución y ser finalizada de manera urgente.
Nadie puede imaginar una nueva licitación de la obras, ya que sería volver a empezar. Lo lógico es sentar a las partes implicadas y destrabar una situación, que tiene como origen fundamental problemas en la UTE Acciona Construcción SEA – El Silbo Construcciones y Obras, S.L. Tendrá que ser el Gobierno de Canarias y concretamente el Consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad, Pablo Rodríguez, el responsable y encargado de buscar una solución que hay que decir, que no ha creado el Ejecutivo Regional, pero quizá por pasividad podría tener algo de responsabilidad.
No nos corresponde a nosotros como medio de comunicación descubrir aquí lo que sucede entre ambas empresas, para ello se exige claridad al Gobierno de Canarias a través de los informes que el Ayuntamiento de Alajeró ahora institucionalmente solicita al objeto de poder conocer conocer y en cualquier caso solucionar, la razones de ese conflicto que está perjudicando a una Isla, a un municipio y a sus habitantes.
El Silbo Construcciones y Obras S.L, es una empresa de capital gomero, que en estos momentos genera decenas y decenas de puestos de trabajo en múltiples ejecuciones que lleva a cabo en la Isla. En ese sentido, si queremos ofrecer el beneficio de la duda en este conflicto a su favor. Los abonos correspondientes de las partidas económicas asignadas realizados a Acciona por parte de la Administración Pública en lo que proporcionalmente ya se ha podido ejecutar, tienen que ser correspondidos según los acuerdo alcanzados entre las empresas de la propia UTE . Y ahí lo dejamos.
En cualquier caso, somos conscientes de que a raíz de este acuerdo de política en mayúsculas adoptado por el Ayuntamiento de Alajeró, algo se está moviendo ya. Y esperemos que sea en sentido positivo. Y creemos que a ello se sumarán las instituciones relacionadas de una forma u otra para buscar la solución más óptima y positiva para La Gomera en su conjunto y para la población en general.

