Coalición Canaria-PNC mantuvo en la tarde de ayer una reunión con las federaciones turísticas de Canarias a las que presentó el contenido del Plan para el Futuro Social y Económico de Canarias (https://bit.ly/3a32t4L); un documento con más de 130 medidas y propuestas para afrontar la crisis derivada del COVID-19 y que busca minimizar el impacto en el empleo. Tal y como explicaron los nacionalistas todas las medidas planteadas en el documento tiene por objeto garantizar el empleo y, por lo tanto, de las empresas.

En la reunión estuvieron presentes por parte de CC-PNC, su secretario general nacional, José Miguel Barragán, los secretarios insulares de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, Pablo Rodríguez, Migdalia Machín y Mario Cabrera, la portavoz parlamentaria en turismo, Nereida Calero, la vicepresidenta del Parlamento, Rosa Dávila y el coordinador del documento nacionalista, Fernando Clavijo. Por parte del sector turístico participaron Jorge Marichal, presidente de Ashotel, José María Mañaricúa, presidente de la FEHT de Las Palmas, Susana Pérez, presidenta de la Federación Turística de Lanzarote y Antonio Vicente Hormiga, presidente de Asofuer quienes trasladaron su preocupación porque el proceso de desconfinamiento conlleve improvisaciones y precipitaciones que puedan poner en peligro los avances conseguidos en materia sanitaria,.

En el encuentro, los nacionalistas explicaron el contenido de las propuestas contenidas en el documento nacionalista en materia turística que valora en su introducción las graves consecuencias de la paralización de la actividad turística que tendrá un efecto dominó sobre el resto de los sectores económicos de Canarias, que tenían en el mercado turístico su principal nicho de consumo.

Precisamente, para garantizar la recuperación de la principal actividad económica de las islas representando un 33% del PIB y un 40% del empleo (200.000 puestos de trabajo directos y otros miles indirectos), los nacionalistas proponen en su documento casi una veintena de medidas que pasan desde la exención de las tasas aéreas para que el destino gane en competitividad, la creación de un fondo de rescate de rutas aéreas, la autorización para que las operaciones financieras relacionadas con la renovación o mejora de infraestructuras tenga una carencia automática de 12 meses o la puesta en marcha de un plan de ayudas, de carácter temporal, a autónomos y Pymes del sector.

CC-PNC coincidió con el sector en la necesidad de que, tal y como han requerido en varias ocasiones los nacionalistas, lo ERTES del sector turístico y de ocio se prolonguen más allá del estado de alarma para garantizar la pervivencia de puestos de trabajo ya que, el fin del confinamiento no va a suponer la recuperación inmediata de esas actividades económicas. De esa forma se evitaría que los Ertes derivaran en Eres con la consiguiente desaparición de empresas y puestos de trabajo.

Finalmente, los nacionalistas respaldaron la petición de los hoteleros de que se determine por la Unión Europea un protocolo de seguridad para los establecimientos turísticos y evitar así “una jungla de normas” por comunidades o países que no tiene sentido ya que el turismo es un movimiento supranacional.