Efectos de las termitas en un arbol en Tenerife

El portavoz de Podemos en el Cabildo de Tenerife, Fernando Sabaté, ha advertido este miércoles de que cada día que pasa aumenta el riesgo de que desde dicha isla se propague la “voraz” plaga de termitas invasoras al resto de Canarias, la Península e incluso a otros territorios europeos.

Fernando Sabaté, critica en un comunicado “la lenta capacidad de reacción” que a su juicio están mostrando el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife, lo que en su opinión contribuye no sólo a su propagación por la isla sino a aumentar el citado riesgo de contagio.

Sabaté explica al respecto que en la parte de Tenerife afectada por la plaga de termitas subterráneas “Reticulitermes flavipes” se localizan varias empresas que comercializan plantas dentro y fuera de esta isla.

“Las consejerías de Agricultura insular y autonómica deberían contactar de forma urgente con esas empresas para establecer los protocolos preventivos necesarios y garantizar que Tenerife no se convierta en propagadora de esta plaga, algo que tendría consecuencias muy graves que podrían comprometer gravemente la imagen y economía insular”, asevera.

Recuerda que la voracidad de este insecto invasor que carece de depredador natural y supone un grave riesgo ecológico, agrícola, paisajístico, patrimonial e incluso económico al afectar a viviendas, cultivos, plantas y árboles, celulosa, papel y textiles.

“La magnitud del problema que afecta a Tenerife es tal y la reacción de las administraciones y organismos responsables tan lenta, que ni siquiera se ha calculado el riesgo que corren los pinares y montes de la isla”, añade.

Apunta que la estimación inicial del coste actual para afrontar esta plaga “ha pasado de un millón de euros a 10 millones, cantidad que podría aumentar cuando se estudie su grado de propagación”.

Sabaté valora que desde que Podemos abrió el debate sobre las termitas en el Cabildo “haya habido algunos avances” y recuerda que el consejero de Medio Ambiente, José Antonio Valbuena, admitió que las primeras medidas empezaban a ponerse en marcha y que estaba pendiente la necesidad de establecer mecanismos de actuación coordinada y eficiente entre las administraciones implicadas.

Al parecer ha habido reuniones de coordinación entre el Cabildo de Tenerife, el Gobierno de Canarias y los ayuntamientos de La Laguna y Tacoronte para estudiar los pasos a seguir pero sin embargo, resalta, no se ha incluido a Arona en esas reuniones a pesar de que la plaga de termitas también ha sido detectada en un establecimiento de Las Américas.

En definitiva, alerta Sabaté, queda mucho por hacer para tener mínimamente controlados estos insectos que según parece llegaron ya a Tenerife entre 2000-2004 y que han alcanzado categoría de problema grave, primero, por el fallo de los controles de entrada de especies a la usla y, después, por la pasividad mostrada por las administraciones responsables.

“Esperemos que a partir de ahora primen la responsabilidad y el rigor político para garantizar el control de esta plaga antes de que su expansión y potenciales efectos resulten devastadores”, concluye el portavoz insular de Podemos.

Recientemente la formación política Sí se puede en La Gomera, remitió un comunicado en el que mostraba su preocupación considerando que “dadas las circunstancias y sin alarmismos, es imprescindible desarrollar medidas de prevención que eviten un contagio de esta plaga en La Gomera”. En ese sentido los ecosocialistas gomeros solicitarán en el próximo pleno del Cabildo gomero que se pida a la Autoridad Portuaria de Tenerife una vigilancia especial en las salidas del puerto de Los Cristianos a la isla de La Gomera.

Guzmán Correa, portavoz de Sí se puede cree que “si se trabaja de forma coordinada y esforzada se podrá evitar que la plaga se extienda a otras islas como la nuestra, con el mayor flujo comercial, de materias primas y mercancías de una isla no capitalina con Tenerife”, apunta Correa. Al tiempo que también se solicitará al área de Agricultura del Cabildo de La Gomera que se adopten medidas concretas para evitar que la plaga entre asociada a cultivos leñosos.