
El Gobierno asume la convocatoria electoral como el escenario más probable tras la reflexión que el presidente ha hecho durante este fin de semana. Pedro Sánchez aún tiene que comunicar la decisión definitiva, algo que probablemente hará este mismo lunes en una comparecencia desde el Palacio de La Moncloa. Es el jefe del Ejecutivo, según remarcan todas las fuentes, quien tiene la última palabra, pero lo que le han trasladado ministros y dirigentes territoriales del PSOE es que esta es la mejor oportunidad para llamar a las urnas y que no se presentará ninguna mejor en los próximos meses.
Tras lo ocurrido con los decretos de vivienda, que el Congreso tumbó el viernes con los votos de PP, VOX y Junts, la conclusión a la que se ha llegado en el Ejecutivo es que el reparto de fuerzas en la Cámara Baja no sirve para poner solución al principal problema que los españoles tienen en su día a día, el acceso a una vivienda en condiciones dignas. Por eso, según las fuentes consultadas, “la balanza” se inclina de manera clara hacia la disolución de las Cortes y la convocatoria de comicios buscando que las fuerzas de izquierdas amplíen su representación y poder aprobar medidas como las que el Parlamento rechazó hace dos días.
En cualquier caso, si Sánchez convoca mañana elecciones, como dan por hecho en el PSOE y en el Gobierno, ya no sería el pleno del Congreso el que tendría que pronunciarse sobre la convalidación o derogación de los decretos, sino la Diputación Permanente, el órgano encargado de velar por los poderes de la Cámara cuando ésta ha sido disuelta. Se da la circunstancia de que en ese foro reducido, PSOE, Sumar, ERC, Bildu, PNV y Podemos suman 35 votos, frente a los 34 de PP, VOX y Junts. Si todos los grupos que apoyaron el viernes las medidas lo volviesen a hacer, las medidas serían aprobadas definitivamente.














