Astrid Pérez
La presidenta de la Conferencia de Asambleas Legislativas Regionales Europeas (CALRE) y coordinadora del Grupo de Trabajo de Políticas Migratorias, Astrid Pérez, ha trasladado a los integrantes de este órgano un comunicado en el que reclama una política migratoria capaz de afrontar situaciones extraordinarias como la vivida recientemente en Ceuta.
Para Pérez, lo ocurrido vuelve a poner de manifiesto las dificultades existentes para hacer frente a episodios de presión migratoria y evidencia que es necesario revisar la capacidad de respuesta de las administraciones ante situaciones de llegada masiva.
“Lo ocurrido en Ceuta nos hace preguntarnos si somos la vergüenza de Europa en materia migratoria. Es una situación que no podemos normalizar y que demuestra las carencias a la hora de dar respuesta a la realidad migratoria”, señala Pérez.
La presidenta de CALRE considera especialmente preocupante que la respuesta se produzca una vez que la situación ya se ha desbordado. A su juicio, una política migratoria eficaz debe contar con previsión, coordinación y capacidad de actuación, de manera que los gobiernos y las administraciones puedan afrontar este tipo de situaciones con los medios necesarios.
“Lo ocurrido en Ceuta demuestra que las políticas migratorias no funcionan como deberían. No podemos limitarnos a reaccionar cuando la situación ya se ha producido; necesitamos anticiparnos y disponer de una respuesta eficaz”, afirma.
Como coordinadora del Grupo de Trabajo de Políticas Migratorias, Astrid Pérez ha remitido el documento a sus integrantes para recabar sus aportaciones y propuestas y abordar estas cuestiones en los próximos trabajos del grupo.
“Las regiones conocemos de primera mano las consecuencias que tienen las políticas migratorias sobre nuestros territorios y nuestros servicios públicos. Nuestra experiencia debe ser escuchada y tenida en cuenta cuando se diseñan y aplican estas políticas”, señala Pérez.