Escuela infantil

La Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, dirigida por Poli Suárez, ha establecido nuevas instrucciones para que los centros públicos retiren de las aulas del primer ciclo de Educación Infantil las pantallas interactivas multitáctiles (PIM) y otros sistemas digitales interactivos que no se ajusten a las características evolutivas del alumnado de cero a tres años.

La medida, impulsada a través de la Dirección General de Ordenación de las Enseñanzas, Inclusión e Innovación, que coordina David Pablos, responde a las recomendaciones de la Sociedad Española de Pediatría, a la evidencia científica disponible sobre el desarrollo infantil y al trabajo desarrollado por los equipos de atención temprana de la Consejería, entre cuyas funciones se encuentra la detección de necesidades del sistema y la propuesta de medidas de mejora para esta etapa.

Sobre este particular, David Pablos explicó que estas instrucciones “buscan adecuar el uso de los recursos digitales a las distintas etapas educativas”. En este sentido, señaló que la Consejería “mantiene una planificación para continuar impulsando la dotación y el desarrollo de recursos digitales en los centros, si bien apuesta por orientar esta estrategia hacia edades más avanzadas, a partir de Educación Primaria y siempre de manera responsable y pautada”. En Educación Infantil, añadió, se prioriza “un aprendizaje más vivencial, basado en la experimentación, la manipulación de materiales del entorno analógico y el fomento de las relaciones humanas”.

Las instrucciones establecen que las PIM instaladas actualmente en aulas del primer ciclo de Educación Infantil deberán ser reubicadas en otros espacios del centro antes del 30 de noviembre de 2026. A partir de esa fecha, no podrán permanecer instaladas físicamente en las aulas destinadas al alumnado de cero a tres años.

La decisión se fundamenta en el carácter propio de esta etapa educativa, en la que el currículo otorga especial relevancia a la exploración sensorial y psicomotriz, al juego libre, a la manipulación de materiales reales, al movimiento y a la interacción directa con las personas adultas, con los iguales y con el entorno físico.

En esta línea, los primeros años de vida son determinantes para el desarrollo cognitivo, emocional y social de las personas, y que las aulas deben configurarse como espacios flexibles, seguros y adaptados a las necesidades de la infancia. Por ello, se priorizan ambientes que favorezcan el desarrollo motriz, emocional, relacional, cognitivo y artístico del alumnado, respetando sus ritmos individuales.

La dotación de recursos y equipamientos para las aulas del primer ciclo de Educación Infantil se enmarcaba hasta ahora en la ejecución del programa financiado por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes. Concluida esa fase de implantación, la planificación de los recursos educativos pasa a desarrollarse conforme a los criterios establecidos por la Dirección General de Ordenación de las Enseñanzas, Inclusión e Innovación, competente para definir los equipamientos y recursos pedagógicos de los centros educativos del archipiélago.

En este proceso también han contribuido las aportaciones realizadas por la comunidad educativa, especialmente por equipos directivos de centros que habían trasladado la conveniencia de revisar el uso de estos dispositivos en estas edades, así como los informes elaborados por los nuevos equipos especializados en Atención Temprana y las recomendaciones formuladas por la Sociedad Española de Pediatría. Todo ello ha permitido abordar esta actualización desde una perspectiva pedagógica, basada en la evidencia científica y en las necesidades del alumnado de esta etapa.

Acompañamiento

Los equipos directivos serán los encargados de determinar la nueva ubicación de las pantallas y el uso al que se destinarán, en función de las características y necesidades de cada centro. Para facilitar este procedimiento, contarán con el asesoramiento y apoyo del personal técnico del Área de Tecnología Educativa, dependiente de la mencionada dirección general.

Además, en aquellos casos en los que sea necesario recurrir a una empresa externa para la reinstalación de los dispositivos, los centros recibirán una dotación económica mediante un libramiento extraordinario para sufragar los gastos derivados del proceso de reubicación.

“Los centros educativos no perderán el recurso y podrán reubicarlo en otro espacio. Además, esta intervención no supondrá coste económico alguno para el centro, asumiendo desde la dirección general cualquier gasto derivado de esta intervención”, añadió David Pablos.

Las instrucciones también establecen que las aulas del primer ciclo deberán organizarse de acuerdo con los principios pedagógicos de esta etapa, optimizando los espacios disponibles para favorecer el movimiento libre, la exploración sensorial, el juego, la manipulación de materiales, la interacción entre iguales y el contacto afectivo con el personal educativo.

En el segundo ciclo de Educación Infantil, los sistemas digitales interactivos únicamente podrán utilizarse con una finalidad educativa concreta y debidamente justificada. En todo caso, se priorizarán las experiencias de aprendizaje basadas en la exploración sensorial, la manipulación, el juego, el movimiento y la interacción directa con el entorno.

De manera excepcional, las instrucciones contemplan que puedan utilizarse sistemas digitales interactivos en el primer ciclo cuando existan razones pedagógicas debidamente justificadas y adecuadas a las características y necesidades del alumnado, especialmente cuando resulten imprescindibles para el acceso al currículo o a la comunicación, en el caso de alumnado con necesidades educativas especiales que requiera de sistemas alternativos y aumentativos de comunicación.