El portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Agrupación Socialista Gomera (ASG), Jesús Ramos, ha resaltado la importancia de que el Anteproyecto de Ley por la que se regula la atención a la diversidad y el bienestar del alumnado en el ámbito educativo no universitario se convierta en una herramienta eficaz para garantizar la igualdad de oportunidades en todos los territorios del Archipiélago.

Durante la comparecencia del consejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes, en la Comisión de Discapacidad del Parlamento de Canarias, solicitada por ASG, Ramos afirmó que esta cuestión “trasciende el ámbito estrictamente educativo”, porque supone hablar “de igualdad de oportunidades, de inclusión, de derechos y, en definitiva, de personas”.

El diputado de ASG recordó que miles de niños y niñas acuden cada día a los centros educativos de Canarias con realidades, capacidades y necesidades diferentes, pero con un mismo derecho: “recibir una educación de calidad que les permita desarrollar todo su potencial”. En este sentido, insistió en que “la atención a la diversidad no puede entenderse como una política complementaria”, sino como una herramienta esencial para construir “una Canarias más cohesionada, más justa y también más inclusiva”.

Ramos valoró que el anteproyecto reconozca la atención a la diversidad como un derecho fundamental del alumnado, incorpore el bienestar emocional como elemento estructural del sistema educativo y refuerce la coordinación entre los ámbitos educativo, sanitario y social, una demanda planteada desde hace años por familias, profesionales y entidades vinculadas a la discapacidad.

No obstante, advirtió de que “una ley por sí sola no transforma la realidad”, sino que debe ir acompañada de una aplicación efectiva, recursos suficientes y una planificación adaptada a las singularidades del Archipiélago. En este punto, puso el acento en la insularidad, la doble insularidad, la dispersión territorial y las desigualdades entre territorios, factores que condicionan el acceso a los apoyos educativos.

“Independientemente de donde viva ese niño o esa niña, debe tener la misma atención que el resto del Archipiélago”, señaló Ramos, quien destacó la necesidad de prestar especial atención a las islas no capitalinas, donde la orografía, los núcleos alejados y la falta de determinados recursos pueden generar barreras añadidas.

El portavoz adjunto de ASG reconoció avances impulsados durante la legislatura, como el refuerzo de los equipos de orientación, la mejora de las aulas enclave y la ampliación de los centros con programas específicos para alumnado con trastorno del espectro autista, que han pasado de 32 a 41 centros. Aun así, subrayó que “todavía queda camino por recorrer”.

En su segunda intervención, Ramos resaltó cuatro aspectos clave expuestos por el consejero: el impulso para atender las necesidades de las islas no capitalinas, la simplificación burocrática, la adaptación a la realidad actual de los centros y la escucha activa a las familias.

“Nadie mejor que las familias para saber qué necesitan sus hijos”, afirmó, al tiempo que felicitó a la Consejería y a su equipo por el trabajo realizado. En este contexto, reiteró la voluntad de ASG de contribuir a que la futura ley nazca desde el consenso, con seguridad jurídica para las familias, estabilidad para los profesionales y garantías reales para todo el alumnado canario.

Accesibilidad e igualdad de oportunidades en los centros educativos

Durante la misma comisión, Jesús Ramos también preguntó al consejero por las actuaciones desarrolladas durante la legislatura para adaptar los centros educativos a las necesidades de accesibilidad del alumnado. El diputado de ASG destacó la importancia de seguir avanzando en la eliminación de barreras físicas y de comunicación para garantizar una educación verdaderamente inclusiva.

Recordó que en los últimos años se han ejecutado mejoras en numerosos centros educativos, no solo vinculadas a la accesibilidad, sino también a la eficiencia energética, la creación de zonas de sombra y la modernización de infraestructuras. Sin embargo, incidió en que muchos colegios e institutos del Archipiélago cuentan con varias décadas de antigüedad y fueron construidos en una época en la que los criterios actuales de accesibilidad universal no formaban parte de la planificación educativa.

“Tenemos que garantizar el acceso a todas las personas y, en este caso, a todos los niños y niñas”, afirmó Ramos, quien subrayó que la accesibilidad no debe limitarse únicamente a la adaptación de los edificios, sino que debe abarcar también los sistemas de comunicación adaptada, la señalética y los recursos de apoyo que permitan la plena participación del alumnado.

Del mismo modo, llamó la atención sobre la necesidad de actuar también en los entornos de los centros educativos, especialmente en materia de movilidad y seguridad. “A veces los accesos a los colegios fuera del recinto educativo tampoco son lo accesibles que deberían ser”, señaló, defendiendo la puesta en marcha de planes integrales que involucren tanto al Gobierno de Canarias como a los ayuntamientos para mejorar las condiciones de acceso y desplazamiento.

Para el portavoz adjunto de ASG, la adaptación de los centros educativos constituye un elemento esencial para garantizar la igualdad de oportunidades y avanzar hacia un sistema educativo más inclusivo, capaz de responder a las necesidades de todo el alumnado con independencia de la isla o del municipio en el que resida.