La formación gomera defiende la importancia de que Valle Gran Rey cuente con un nuevo instrumento de ordenación actualizado, capaz de aportar seguridad jurídica, responder a las necesidades de vivienda, mejorar la calidad de vida en los núcleos poblacionales y ordenar el crecimiento desde criterios de sostenibilidad y resiliencia territorial.
En este sentido, Iniciativa por La Gomera (IxLG) considera necesario reforzar algunos aspectos del documento sometido a evaluación para asegurar que el futuro PGO mantenga plena coherencia con los objetivos que el propio planeamiento declara, entre ellos la protección del paisaje agrocultural, el uso racional del territorio, la adaptación al cambio climático y la mejora de los entornos urbanos existentes.
Entre las observaciones trasladadas al Ayuntamiento de Valle Gran Rey y al Gobierno de Canarias, la formación plantea profundizar en la justificación de la alternativa urbanística finalmente seleccionada, incorporando una comparación más exhaustiva con otras opciones de menor impacto territorial y ambiental, así como experiencias y propuestas previas ya elaboradas para Valle Gran Rey.
Asimismo, Iniciativa por La Gomera (IxLG) considera conveniente revisar el alcance del nuevo suelo urbanizable residencial e industrial previsto, apostando por analizar previamente las posibilidades de rehabilitación del parque edificatorio existente, el aprovechamiento de suelos ya transformados y el impulso de vivienda pública y asequible que permita responder a las necesidades de la población residente.
La organización también propone fortalecer la protección del suelo agrario y del patrimonio agrícola tradicional, entendiendo que elementos como bancales, muros de piedra, acequias o palmerales forman parte de la identidad territorial y paisajística de Valle Gran Rey y deben tener un mayor reconocimiento dentro del futuro planeamiento.
Otro de los ejes de las alegaciones está relacionado con la adaptación climática y la reducción de riesgos naturales. IxLG plantea incorporar medidas más específicas frente a la subida del nivel del mar, los fenómenos meteorológicos extremos y la vulnerabilidad de determinadas zonas costeras y de barranco, con el objetivo de garantizar la seguridad futura de las personas, las infraestructuras y los usos del suelo.
La formación también solicita reforzar las medidas de conservación en ámbitos ecológicamente sensibles como el Charco del Conde, los bosquetes de tarajales, distintos palmerales de la zona baja o enclaves de elevado valor botánico, además de incorporar medidas para minimizar la contaminación lumínica en el litoral y proteger la biodiversidad asociada a los ecosistemas costeros.
Entre las propuestas incluidas en el documento se encuentra igualmente la conveniencia de revisar determinados ámbitos concretos, como La Hoya de Vueltas, para asegurar que cualquier actuación futura responda a criterios de seguridad, restauración ambiental y adecuada integración territorial.
Desde la formación gomera se subraya que estas alegaciones no persiguen retrasar el avance del Plan General, sino contribuir a que Valle Gran Rey disponga de un documento más sólido, realista y consensuado, capaz de compatibilizar el acceso a la vivienda, la protección del territorio y un desarrollo equilibrado para el municipio.















