El Teide

Una señal sísmica constante «que no se había registrado nunca antes» en la zona de Las Cañadas del Teide ha provocado hoy una reunión extraordinaria del comité asesor del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por riesgo volcánico de la Comunidad Autónoma de Canarias (Pevolca) para analizar la situación, según avanza Canarias7.

«Por ahora podemos decir que hay tranquilidad, la actividad se mantiene como la que teníamos anteriormente», declaró tras la reunión Itahiza Domínguez, director del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en Canarias. La conclusión de los científicos tras analizar el origen de la señal, detectada en la mañana de este martes y que duró una hora, es que no aprecian «visos de que haya precursores de una erupción a corto o medio plazo».

Además, destacó que la actividad anómala detectada desde 2023 de deformación del terreno y gasificación en el Teide se mantiene sin señales de alarma: «En enero del año se convocó otro comité científico para discutir la situación que había en aquel momento con las deformaciones y los gases, y esa actividad que venimos registrando, y que es anómala, se mantiene igual, la deformación sigue manteniéndose, pero no cambia nada en el estado de la actividad del sistema volcánico respecto al año pasado».

Domínguez destacó que la incidencia de esta mañana no es una serie sísmica como la detectada desde el sábado, con cerca más de 90 pequeños seísmos en la misma zona oeste de Las Cañadas donde esta mañana se detectó la señal sísmica, concentrados a entre 10 y 12 kilómetros de profundidad.

«No son eventos individuales. No pensemos como los enjambres sísmicos que hemos visto otras veces, que podemos localizar evento a evento, esto es una señal que se solapa unos con otros y es imposible de localizarlos, pero los primeros resultados preliminares indican que más o menos están en la misma zona, el oeste de las Cañadas, y también a esas profundidades aproximadamente», explicó el científico del IGN, centro que se encarga junto a Involcan de la vigilancia volcánica en Canarias.

El episodio en la mañana de este martes, insistió Domínguez, «no es una serie sísmica de terremotos, es una serie de pulsos de señales. Otras veces las hemos visto de forma individualizada o como pequeños pulsos que duraban unos pocos minutos y en esta ocasión ha durado casi una hora».

Y describió lo registrado por la red de vigilancia volcánica y que llevó al comité asesor del Pevolca a reunirse: «La señal empezó a las nueve y menos cuarto y terminó más o menos a las diez y cuarto. Empezó con un pequeño pulso, luego se detuvo y luego ya estuvo durante casi 45 o 50 minutos seguidos, y luego otra vez tuvo otro pequeño pulso final».

Más allá de la singularidad sísmica, los especialistas insisten en que no hay motivos para la alarma: «No estamos viendo lo que vimos en La Palma las semanas antes de la erupción, no estamos viendo un enjambre sísmico que indica una erupción, ni una intrusión magmática, ni nada de eso», destacó el científico, que recalcó en que no se ha activado ningun plan de emergencia.

Movimiento de magma

El director del IGN en las islas dijo que las señales de baja frecuencia «suelen tener su origen en movimientos de fluido», recordando que Tenerife es volcánicamente activa. Las islas así «suelen tener magma acumulándose por debajo de la corteza, a unos 10 o 12 kilómetros, durante muchos años, y pueden acumularse durante décadas y posiblemente es lo que estamos viendo», explicó.

Eso, añadió, «está afectando al sistema hidrotermal y por eso vemos esas deformaciones y esa emisión de gases en el cráter que ha detectado Involcan en los últimos años».

Esta es la primera vez en veinte años, desde que hay instrumentación capaz de detectarla, que se registra una señal de estas características en Tenerife. «No quiere decir que sea algo que tenga que alarmarnos, sino simplemente que no lo habíamos visto antes en la isla», destacó el director del IGN en Canarias, quien incidió en que «en otros volcanes del mundo es muy habitual ver».

La señal inédita en Tenerife fue detectada en más de diez estaciones sísmicas de la isla, «pero es muy débil, de la que no va a sentir nadie ni nadie va a enterarse». Y recordó que ninguno de los terremotos del fin de semana superó las magnitudes de 1,6 o 1,7 y tampoco fueron sentidos por la población.

En la última erupción registrada en Canarias, la de La Palma de 2021, «ya el segundo día previo a la erupción había terremotos sentidos por la población y aquí todavía no estamos en ese tipo de condiciones».

Aunque sea la primera vez que se detecta esta señal sísmica en la zona del Teide, Domínguez explicó que «en otros volcanes del mundo puede ser su estado natural». Y citó los de América del Sur, en los que «es muy habitual que tengan este tipo de señales más o menos continuas, y pueden estar así años y años, y luego ya tienen finalmente una explosión», aunque no es del todo comparable con la zona de Canarias, donde las erupciones se producen en intervalos de tiempo mucho mayores que las de esta zona del mundo.