La Navidad tiene sus propias señales. Las luces en las calles, los primeros turrones en los supermercados y, por supuesto, el anuncio de la Lotería. Ese momento en el que parece que las fiestas ya están aquí, aunque todavía queden semanas para sentarse a la mesa con la familia. Loterías y Apuestas del Estado ha presentado este año su nueva campaña para el Sorteo Extraordinario del 22 de diciembre y vuelve a apostar por una historia que busca emocionar. Esta vez, con un trasplante de corazón, una corazonada y un décimo que termina uniendo a dos desconocidos.
El anuncio de 2026 tiene como protagonista a Edu, un hombre que lleva mucho tiempo esperando una llamada que puede cambiarle la vida. Está pendiente de recibir un trasplante de corazón y, cuando por fin llega la noticia, comienza una nueva etapa para él. Sale del hospital con otra manera de mirar las cosas. También con una serie de impulsos que no sabe muy bien de dónde vienen.
Uno de ellos le lleva hasta una administración de lotería. Otro le hace bajarse del autobús tres paradas antes de llegar a su destino. Allí entra a comprar un décimo y descubre que solo queda uno. Lo curioso es que ese número es el que una mujer compra todos los años porque era el favorito de su hermano. Edu decide regalárselo y le propone compartirlo.
Lo que parece una casualidad adquiere entonces otro significado. El corazón que ha recibido Edu pertenecía precisamente al hermano de esa mujer. De esta manera, el anuncio conecta dos gestos de generosidad: la donación de un órgano y el hecho de compartir un décimo de Navidad.
“Trasplantar es compartir”, resumió Jesús Huerta, presidente de Loterías y Apuestas del Estado, después de ver la pieza publicitaria. Una frase que concentra el mensaje de una campaña que este año lleva por lema “Compartir nos da la vida”.
La presentación ha tenido lugar en la Real Casa de la Moneda y Timbre de Madrid, con la periodista Sandra Daviú como conductora del acto. Durante su intervención, recordó el papel que desempeña este sorteo en las celebraciones de diciembre y esa costumbre tan española de comprar un número entre amigos, compañeros de trabajo o familiares. “Las cosas más importantes se disfrutan más si se comparten”, señaló.
Huerta, por su parte, defendió que la campaña refleja valores como la generosidad, la esperanza y la solidaridad. No es una idea nueva en la publicidad de la Lotería, que lleva años recurriendo a historias cotidianas para recordar que el premio no siempre es lo único importante.
Detrás del anuncio está la productora Proximity. Sus responsables creativos, Susana y David, explicaron que la idea surgió al relacionar dos conceptos: la corazonada que tantas veces se asocia a la compra de un décimo y la donación de un corazón.
El equipo quería contar una historia que no estuviera vinculada a los escenarios habituales de los grandes hospitales de Madrid o Barcelona. “Cuando se habla de trasplantes, siempre se piensa en grandes hospitales de Madrid o Barcelona, pero queríamos mostrar que esto también ocurre en otras ciudades más pequeñas”, señaló David.
El rodaje se realizó durante la primera semana de octubre y dejó imágenes de algunos lugares reconocibles de Santander, como la playa de El Sardinero, Cañadío y el Paseo de Pereda. Mantener el secreto no fue sencillo. “Hay una escena en una calle comercial a la que llegamos y nos encontramos con 500 personas esperando a que rodáramos. Descubrimos que es imposible que nadie se dé cuenta de que estamos grabando”, recordó.
Pero hubo algo más. Para David, la historia tiene un significado que va mucho más allá de una idea publicitaria. Su propio hermano ha pasado por un proceso similar al del protagonista. “Mi hermano ha pasado por este proceso. Edu es mi hermano”, confesó durante la presentación. Y añadió: “No hay elemento más importante de lo que significa compartir que donar órganos”.
La campaña llega acompañada de novedades en las cifras del sorteo. Este año se repartirán 98 millones de euros más que en la edición anterior. La emisión alcanzará los 205 millones de décimos, siete millones más que en 2025, y se estrenarán nuevas bolas para los números y los premios.
El Gordo seguirá siendo de cuatro millones de euros por serie, lo que equivale a 400.000 euros por décimo. El segundo premio entregará 125.000 euros y el tercero, 50.000. También habrá dos cuartos premios de 20.000 euros y ocho quintos de 6.000 euros por décimo. El precio, como hasta ahora, será de 20 euros.
Eso sí, no todo el dinero acaba en el bolsillo del ganador. Los premios están exentos de impuestos hasta los 40.000 euros y, a partir de esa cantidad, Hacienda aplica una retención del 20%. Por tanto, quien consiga el Gordo recibirá finalmente 328.000 euros netos por décimo.
El sorteo se celebrará el próximo 22 de diciembre en el Teatro Real de Madrid, con los niños de San Ildefonso cantando los números y premios, como manda la tradición.

