La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) ha registrado 24 episodios de detección de especies invasoras de mosquitos desde 2017, todos ellos controlados mediante actuaciones de vigilancia, inspección y respuesta rápida que han permitido evitar, hasta el momento, su establecimiento en el Archipiélago.
Este sistema de vigilancia entomológica permite detectar de forma precoz la posible introducción de estos vectores y activar las medidas de control necesarias para impedir que lleguen a consolidarse poblaciones capaces de favorecer la transmisión de enfermedades como el dengue, el chikungunya o el zika.
Así lo explicó el director general de Salud Pública. coordinador y responsable del sistema de vigilancia, José Díaz-Flores, durante su participación este miércoles en la apertura de las jornadas ‘Vectores sin Fronteras: Canarias y Madeira frente a un desafío compartido’, celebradas en el Museo MUNA de Santa Cruz de Tenerife. En el acto intervino también el presidente de la Fundación Canaria para el Control de las Enfermedades Tropicales (FUNCCET), Basilio Valladares; y el director Insular de Acción Exterior y Relaciones Institucionales del Cabildo de Tenerife, Pedro González.
Díaz-Flores destacó la trayectoria de Canarias en materia de vigilancia entomológica y subrayó que la anticipación, la inspección y la actuación rápida son fundamentales para evitar que estas especies invasoras lleguen a establecerse en las islas.
El director general puso como ejemplo las recientes detecciones de Aedes albopictus en Valle Gran Rey (La Gomera) y Motor Grande (Mogán), y de Aedes aegypti en el Pueblo de Mogán (Gran Canaria), ante las que se activaron de forma inmediata las actuaciones de vigilancia, inspección y control previstas en el sistema de vigilancia entomológica, que permiten delimitar las zonas afectadas, realizar inspecciones y establecer las medidas necesarias para impedir que las poblaciones de estos vectores se consoliden y puedan favorecer la transmisión de enfermedades.
José Díaz-Flores explicó también que otro de los riesgos que se mantiene bajo vigilancia en Canarias es el virus del Nilo Occidental, detectado por primera vez en las islas el pasado mes de agosto. Inicialmente se produjeron tres positivos en équidos de una misma instalación del sur de Gran Canaria y, posteriormente, se confirmó un nuevo positivo en una instalación de Santa Brígida.
Ante estas detecciones, se reforzaron las actuaciones de vigilancia entomológica y epidemiológica, sin que hasta el momento se haya detectado transmisión del virus a personas ni se hayan diagnosticado casos humanos.
El director general incidió, además, en que este trabajo requiere una colaboración internacional permanente entre las administraciones públicas, los equipos técnicos y la ciudadanía, conforme al enfoque One Health o Una Sola Salud, que integra la salud humana, animal y ambiental.
Este modelo resulta especialmente relevante en territorios como Canarias, Madeira y el resto de los archipiélagos de la Macaronesia, caracterizados por una elevada conexión con el exterior a través del transporte marítimo y aéreo. Esta situación hace necesario mantener sistemas de vigilancia capaces de detectar de forma temprana la llegada de especies invasoras y activar una respuesta coordinada.
Trayectoria de Canarias en vigilancia entomológica
La vigilancia entomológica de especies invasoras de mosquitos se inició en Canarias en 2013, después de constatarse la introducción de Aedes aegypti en Madeira, donde se produjo un importante brote de dengue que afecto a unas dos mil personas. Este episodio puso de manifiesto el riesgo que supone la introducción de estos vectores en territorios con una intensa movilidad internacional.
En ese momento, la Dirección General de Salud Pública, en colaboración con el Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias (IUETSPC) de la Universidad de La Laguna y en coordinación con el Ministerio de Sanidad, decidió establecer un sistema específico de vigilancia entomológica para detectar de manera precoz la posible entrada de estos vectores en las islas.
Aunque inicialmente estas especies no estaban presentes en Canarias, la existencia de puertos y aeropuertos y de otras zonas de riesgo, como los viveros de plantas, aconsejaba establecer un sistema de control.
El modelo permitió mantener durante varios años una vigilancia sin detecciones y, en 2017, actuar de forma inmediata ante la primera aparición de Aedes en Fuerteventura, donde se eliminó, se controló y, a partir de ahí, se han acumulado hasta 24 episodios de detección que se han controlado totalmente en las diferentes islas.
Desde la Dirección General de Salud Pública se traslada que la importancia de esta vigilancia radica en que la introducción de una enfermedad por parte de una persona no implica necesariamente que vaya a producirse transmisión local. Para que enfermedades como el dengue, el chikungunya, el zika o la fiebre amarilla puedan transmitirse de forma sostenida, es necesaria la presencia de un vector competente.
“Si alguien importa una enfermedad como el dengue, el chikungunya, el zika o la fiebre amarilla, puede ser tratado sin que exista una gran transmisibilidad. Mientras no esté el mosquito, la enfermedad no se va a transmitir”, explicó Díaz-Flores.
En este sentido, Aedes aegypti y Aedes albopictus son especies de especial interés para la salud pública por su capacidad para transmitir diferentes arbovirus. Son mosquitos de pequeño tamaño y presentan características morfológicas que permiten su identificación, entre ellas las bandas claras que pueden observarse en las patas y el cuerpo.
Además de su capacidad vectorial, se caracterizan por una elevada actividad de picadura. Pueden llegar a producir numerosas picaduras en periodos cortos de tiempo, lo que, además de generar molestias, incrementa el riesgo de transmisión cuando el vector entra en contacto con una persona infectada.
La experiencia de otros territorios demuestra la importancia de esta prevención. La expansión de Aedes albopictus, introducido inicialmente desde Cataluña al resto de España, ha permitido su establecimiento progresivo en amplias áreas del continente. En la actualidad, su presencia en distintos territorios europeos ha favorecido la aparición de brotes autóctonos de enfermedades como el dengue, que anteriormente no circulaban de forma habitual en esas zonas.
Por ello, el director general de Salud Pública insistió en la necesidad de mantener una vigilancia continuada, reforzar la coordinación entre administraciones y organismos científicos y contar también con la colaboración de la ciudadanía para detectar posibles ejemplares y comunicar cualquier hallazgo sospechoso.
Programa del encuentro
Las jornadas ‘Vectores sin Fronteras: Canarias y Madeira frente a un desafío compartido’ están organizadas por FUNCCET y el Cabildo de Tenerife, en el marco del proyecto ‘Mejora de la Capacidad de Respuesta frente a Vectores Invasores en Madeira y Canarias’. El encuentro reúne a especialistas de estos archipiélagos y de ámbito estatal para compartir experiencias y estrategias sobre vigilancia entomológica, prevención, detección y control de vectores invasores.
El programa aborda la vigilancia en puertos y aeropuertos españoles, las actuaciones de monitorización, prevención y control desarrolladas en Madeira, las experiencias de detección y respuesta en Canarias y la gestión integral de mosquitos invasores en buques y puertos desde Sanidad Exterior.
También analiza la adecuabilidad climática y la distribución potencial de Aedes aegypti en Madeira y Tenerife.
La jornada cuenta con la participación de profesionales de la Universidad de Zaragoza, la Dirección Regional de Salud de Madeira, el Laboratorio de Entomología Médica del IUETSPC de la Universidad de La Laguna, de Sanidad Exterior y de la Dirección Insular de Acción Exterior y Relaciones Institucionales del Cabildo de Tenerife.















