
La muerte de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que fue desahuciada de su vivienda en Madrid, ha desencadenado una nueva controversia política. El Partido Popular y Vox han rechazado las propuestas para guardar minutos de silencio en su memoria en distintas instituciones, entre ellas la Asamblea de Madrid y las Cortes de Aragón, mientras que en el Ayuntamiento de Madrid tampoco se ha celebrado un homenaje institucional.
El fallecimiento de Maricarmen, ocurrido este miércoles en el Hospital Gregorio Marañón, ha provocado numerosas muestras de solidaridad y ha reabierto el debate sobre el acceso a la vivienda en España. La mujer había sido desalojada el pasado 23 de septiembre de la casa en la que llevaba viviendo más de siete décadas.
Ante la falta de acuerdo para organizar los homenajes oficiales, representantes de Más Madrid y el PSOE han optado por guardar silencio por su cuenta, tanto en la Asamblea madrileña como en el Ayuntamiento de la capital.
El PP rechaza el homenaje en la Asamblea de Madrid
La propuesta de dedicar un minuto de silencio a Maricarmen llegó a los grupos parlamentarios de la Asamblea de Madrid la noche anterior al pleno de este jueves, 8 de octubre.
Más Madrid planteó la iniciativa a través del canal de comunicación que mantienen las secretarías generales de las formaciones políticas, pero no consiguió el respaldo del PP y Vox.
Los populares explicaron que lamentaban el fallecimiento de la anciana, aunque rechazaron participar en lo que consideran una utilización partidista de su caso.
“Desde el grupo parlamentario popular lamentamos la muerte de Maricarmen Abascal, pero no vamos a contribuir a su utilización política para hacer una campaña interesada”, señalaron fuentes del partido.
Como respuesta, los diputados de Más Madrid y PSOE se reunieron en el patio de la Asamblea antes del comienzo de la sesión parlamentaria. El homenaje, encabezado por Manuela Bergerot y Mar Espinar, concluyó con un aplauso en recuerdo de la fallecida.
Tensión en el Ayuntamiento: Almeida acusa a la izquierda de utilizar su muerte
La situación también se ha trasladado al Ayuntamiento de Madrid, donde se ha vivido un enfrentamiento entre el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, y los grupos municipales de la oposición.
Más Madrid y PSOE habían solicitado un reconocimiento institucional, pero, ante la ausencia de una convocatoria oficial, decidieron organizar su propio minuto de silencio durante el pleno extraordinario celebrado en el Palacio de Cibeles.
Los concejales de ambas formaciones se levantaron de sus asientos mostrando imágenes de Maricarmen. La portavoz socialista, Reyes Maroto, anunció que dedicarían parte de su turno de intervención a recordar a la anciana.
Maroto reprochó al Gobierno municipal su negativa a sumarse al homenaje y reclamó medidas para proteger a las familias amenazadas por la pérdida de sus hogares.
La reacción del alcalde fue especialmente dura. Almeida calificó de “buitres” y “carroñeros” a los representantes de la izquierda, a quienes acusó de convertir el fallecimiento en una estrategia política.
El regidor aseguró que lamentar la muerte de Maricarmen es compatible con cuestionar la actuación del Gobierno central en materia de vivienda. Además, criticó que el homenaje improvisado por la oposición hubiera durado, según su versión, únicamente 40 segundos.
Por su parte, Reyes Maroto defendió que la ciudad debía recordar a Maricarmen y asumir un compromiso para impedir que otras personas mayores y vulnerables atravesaran situaciones semejantes.
Aragón también rechaza guardar un minuto de silencio
La controversia se ha extendido a las Cortes de Aragón, donde la mayoría formada por PP y Vox ha impedido que prosperase una iniciativa similar.
La propuesta fue presentada por la portavoz socialista, Pilar Alegría, y se sometió a votación en la Junta de Portavoces antes del pleno de este jueves.
PSOE, Chunta Aragonesista, Aragón-Teruel Existe e Izquierda Unida respaldaron el homenaje, mientras que PP y Vox votaron en contra.
Desde el PSOE aragonés defendieron que la iniciativa pretendía expresar respeto hacia una mujer cuya historia se ha convertido en símbolo de las dificultades que afrontan miles de ciudadanos para conservar su vivienda.
La falta de consenso provocó momentos de tensión durante la sesión, en la que se produjeron posteriormente varios intentos de guardar silencio en recuerdo de la fallecida.
En Valencia sí hubo homenaje, pero Vox abandonó sus escaños
La respuesta fue diferente en Les Corts Valencianes, donde se acordó celebrar un minuto de silencio en memoria de Maricarmen con el respaldo de PP, PSPV-PSOE, Compromís y Vox.
Sin embargo, la mayor parte de los diputados de Vox se ausentaron durante el homenaje, dejando sus escaños vacíos mientras los representantes de las demás formaciones participaban en el acto.
De esta forma, la cámara valenciana sí pudo recordar oficialmente a la mujer, a diferencia de lo sucedido en otras instituciones.
El homenaje también genera polémica en el Senado
El Senado tampoco ha quedado al margen de la controversia. El socialista Juan Espadas solicitó guardar un minuto de silencio por Maricarmen, pero la petición fue rechazada desde la Presidencia de la sesión, al considerar que no existían precedentes para este tipo de reconocimiento.
Ante esta decisión, representantes de la oposición guardaron silencio en su memoria, mientras dirigentes del PP y Vox permanecieron sentados.
Maricarmen, un símbolo de la lucha contra los desahucios
Más allá del enfrentamiento político, el fallecimiento de Maricarmen ha provocado movilizaciones ciudadanas en diferentes puntos de España.
La mujer había vivido durante más de 70 años en su vivienda de Madrid y fue desahuciada el 23 de septiembre. Su situación despertó una importante reacción social y llevó a colectivos en defensa del derecho a la vivienda a movilizarse para reclamar una solución.
De hecho, Maricarmen tenía previsto formalizar este jueves un nuevo contrato de alquiler asequible que le habría permitido regresar a su antiguo hogar. Sin embargo, falleció antes de poder hacerlo.
Su historia se ha convertido en uno de los rostros más reconocibles de las protestas contra los desahucios y de las reivindicaciones para garantizar una vivienda digna, especialmente entre las personas mayores y en situación de vulnerabilidad.
La polémica sobre los minutos de silencio evidencia que su muerte no solo ha conmocionado a numerosos ciudadanos, sino que también ha situado nuevamente la política de vivienda en el centro de la confrontación entre los partidos.

















