Román Rodríguez, Román Rodríguez es secretario nacional de Estrategia, Programa y Formación de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-bc

En el periodo próximo nos enfrentamos a un trascendente ciclo político, con elecciones autonómicas y locales en mayo y comicios generales aún sin fecha, aunque puede precipitarse su convocatoria. No solo están en juego cambios al frente de las instituciones. También la consolidación o no de un periodo político profundamente reaccionario, como sucede en numerosas partes del mundo. En el caso del Estado español, con las elevadas opciones de que la ultraderecha se sitúe al frente del Gobierno junto al PP (como ya ocurre en numerosas comunidades y ayuntamientos), con la consiguiente pérdida de derechos y libertades, con el debilitamiento del estado social en todos sus ámbitos.

Atentos a lo que pasa en el mundo, vimos una brizna de esperanza en las recientes elecciones suecas, donde se frenó el avance ultra, y especialmente en el triunfo de Die Linke (La Izquierda) en la ciudad-estado de Berlín. Este domingo estaremos muy atentos a Brasil, confiando en que Lula, una de las figuras progresistas mundiales, frente a la ultraderecha de Bolsonaro, un hecho determinante para América Latina y para el conjunto de fuerzas democráticas y de izquierdas en el planeta. Y, asimismo, tenemos la preocupación puesta en las elecciones de medio mandato en Estados Unidos de noviembre. Los sondeos muestran hasta ahora un importante retroceso del trumpismo, que supondría un debilitamiento del tsunami ultra a nivel global.

Las izquierdas canarias y estatales

Las elecciones generales llegan en un momento muy difícil para el espacio progresista. Por algunos graves casos de corrupción vinculados al PSOE, por la falta de unidad de la izquierda confederal y por las dificultades para resolver algunos de los principales problemas que afectan a la gente, especialmente el de la vivienda; dificultades ampliadas por la heterogeneidad del bloque de investidura y el papel de bloqueo a iniciativas que en varias ocasiones ha jugado Junts, como se ha repetido de forma dramática estos días. En el Estado español se han producido masivas movilizaciones, mientras decretos que suponían un avance han sido tumbados por las derechas.

No es casualidad que Die Linke en Berlín o el alcalde Mandani en Nueva York sitúen a la vivienda entre sus prioridades; influyendo sus programas para ofrecer soluciones en este ámbito en el amplio apoyo social recibido en las urnas. El primer ministro británico, Andy Burnham, también sitúa a la vivienda como prioridad de su gobierno.

Las izquierdas también padecen las consecuencias de un efectivo acoso de los sectores más ultraconservadoras de la sociedad, que parecen haber seguido al pie de la letra el llamamiento de Aznar (“el que pueda hacer, que haga”). Así como por unos vientos internacionales que soplan a favor de la ultraderecha con el aliento de Trump y de los multimillonarios que le apoyan, con una significativa influencia en las redes sociales y en los medios de comunicación.

Afrontar la actual situación requiere desarrollar una amplia movilización social -como muestra el caso de la vivienda- y, asimismo, alcanzar una máxima unidad en los procesos electorales venideros. En el caso de las generales, forjando procesos unitarios entre las formaciones a la izquierda del PSOE desde una visión plurinacional del Estado y teniendo en cuenta las realidades y especificidades de las diferentes nacionalidades y regiones. intentando atraer, también, a las personas descontentas con los socialistas. Combinando inteligentemente las reivindicaciones sociales -vivienda, salarios, pensiones, servicios públicos…- y frente al desarrollismo (y sus efectos medioambientales y sociales), con la defensa consecuente del autogobierno.

Desde Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-bc) estamos empeñados en contribuir para que las fuerzas políticas confederales y el nacionalismo canario de izquierdas generen un marco de confluencia para competir con garantías en las elecciones generales. Juntos en una sola papeleta. Convencidos de que esa unidad en Canarias permitirá lograr representación en el Congreso, al tiempo que restar espacio a las tres derechas (PP, Vox y CC y sus satélites) que, con toda seguridad darían la investidura a Feijóo, como ya lo intentaron, sin éxito, en 2023. Y, de celebrarse antes de mayo, esa unidad puede constituir un elemento aglutinador y dinamizador para las autonómicas y locales.

Vivienda, servicios públicos y autogobierno

Las formaciones del espacio progresista estatal y canario debemos centrar nuestro esfuerzo en elementos prioritarios para la vida de la gente en las Islas. Desde el acceso a la vivienda al fortalecimiento de los servicios públicos y de las políticas de cuidados. Desde hacer frente al desarrollismo turístico (defendiendo una moratoria y límites al crecimiento, así como una tasa a quienes nos visitan) a alcanzar una más justa distribución de la riqueza en una de las comunidades con mayor desigualdad y peores salarios. Además del impulso al autogobierno y a la identidad nacional canaria.

Sin movilización, unidad y programas claros, transformadores y realizables, que impacten en la superación de nuestros numerosos déficits y atrasos, no será posible hacer frente a la ola ultra ni generar condiciones para mejorar sustancialmente las condiciones de vida de quienes viven en Canarias.

Román Rodríguez es secretario nacional de Estrategias, Programas y Formación de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-bc).