El pasado martes la presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), María José García-Pelayo, visitó Ceuta. Desde allí quiso mostrar su solidaridad con la ciudad autónoma y anunció la convocatoria de concentraciones para el próximo 2 de septiembre a las 20.00 horas en la puerta de todos los Ayuntamientos españoles. También anunció que cederá a Juan Jesús Vivas, presidente ceutí, su puesto de representación en el Comité de las Regiones de la UE y que la próxima Junta de Gobierno de la FEMP se celebrará el 29 de septiembre en esta ciudad.
Ese mismo martes se mandó un correo institucional y una nota de prensa oficial con estas decisiones a todos los municipios asociados. Las mismas fueron tomadas de manera «unilateral» por García-Pelayo. Así lo denuncian hasta siete fuerzas políticas, todas las presentes oficialmente en los órganos de la FEMP a excepción del PP, partido de la presidenta de esta organización.
El comunicado, al que ha tenido acceso Público, ha sido firmado por el grupo del PSOE, el grupo Izquierda Unida-Compromís-Comuns-Podemos, el grupo ERC y el grupo Junts. «Ni la convocatoria de concentraciones en los Ayuntamientos, ni la celebración de la Junta de Gobierno de septiembre en Ceuta, ni la cesión al presidente Vivas de un puesto en la Delegación de la FEMP ante el Comité de las Regiones han contado con el respaldo de los grupos representados en la FEMP ni con el acuerdo de sus órganos de Gobierno, pese al calado de dichas decisiones», apunta el texto.

