El senador de la Agrupación Socialista Gomera (ASG), Fabián Chinea Correa, advirtió este jueves de que la polarización de la política española no puede terminar perjudicando los intereses estratégicos de Canarias en Europa, especialmente en un momento decisivo para el futuro de las regiones ultraperiféricas (RUP).
Chinea realizó estas declaraciones tras votar en contra de la solicitud del Grupo Popular en el Senado para que el Tribunal Constitucional se pronuncie sobre el Tratado de Amistad y Cooperación entre España y Francia, una iniciativa que, a su juicio, “no responde a dudas consistentes de constitucionalidad”, sino a una dinámica de confrontación política que amenaza con debilitar la acción exterior de España.
“No todo puede convertirse en un nuevo episodio de la disputa interna. Francia no es un adversario, sino nuestro vecino, nuestro principal socio bilateral y uno de nuestros grandes aliados dentro de la Unión Europea”, señaló el senador gomero. Por ello Fabián Chinea consideró que este caso constituye “un mal ejemplo” de cómo la polarización de la política estatal puede proyectarse de forma negativa sobre asuntos de Estado y sobre intereses que van mucho más allá de la coyuntura política. “Hay debates en los que España debería actuar con sentido de Estado, estabilidad y responsabilidad institucional, y uno de ellos es la defensa del estatus de las regiones ultraperiféricas como Canarias”, afirmó.
El senador de ASG subrayó que el tratado bilateral puesto en cuestión tiene una lectura especialmente relevante desde Canarias, porque Francia es, junto a Portugal, un aliado imprescindible en la defensa de las regiones ultraperiféricas ante las instituciones europeas. “Canarias, las RUP francesas, Azores y Madeira afrontan una negociación decisiva sobre el futuro presupuesto europeo y sobre la preservación de un tratamiento diferenciado que no es un privilegio, sino el reconocimiento de unas condiciones geográficas, económicas y sociales permanentes”, explicó. Fabián Chinea alertó del riesgo de que la futura arquitectura presupuestaria de la Unión Europea pueda diluir los instrumentos específicos destinados a las RUP en grandes fondos generales o hacer depender cada vez más su aplicación de decisiones estatales. “Ante ese desafío necesitamos aliados, coordinación y una posición común de España, Francia y Portugal ante la Comisión Europea. No tiene sentido introducir dificultades innecesarias en la relación con uno de los países con los que debemos construir esa posición común”, insistió.
El senador de ASG defendió que la cooperación con Francia debe ser entendida como una política de Estado y no como una pieza más de la confrontación entre partidos. “Los gobiernos cambian y las mayorías parlamentarias cambian, pero los intereses estratégicos permanecen”, apuntó. A juicio de Chinea, Canarias tiene mucho que ganar de una relación sólida entre España y Francia y de una estrategia conjunta para las regiones ultraperiféricas. “La mejor forma de defender los intereses de Canarias y de España no consiste en prolongar nuestras disputas internas, sino en saber mirar un poco más allá de ellas”, concluyó.

