La Guaira, estado costero situado junto a Caracas, declarado «zona de desastre» tras los potentes terremotos de la tarde del miércoles en Venezuela, vuelve a ser escenario de una catástrofe natural tras la tragedia de 1999, cuando un deslave dejó miles de muertos en este paraíso caribeño que hoy muestra decenas de edificios destruidos.
Llamado Vargas hasta 2019, el ahora estado La Guaira vive «una verdadera tragedia», según dijo la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, al explicar que la región, en la que viven medio millón de personas, ha sido la más afectada tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron en menos de un minuto al país.
Las autoridades presentaron un primer balance que incluye 32 fallecidos y más de 700 heridos, «sin contar», aclaró la propia Rodríguez, datos de La Guaira, donde la magnitud del desastre está por aclararse.
A media hora de Caracas
El territorio, el segundo más pequeño en las divisiones regionales de Venezuela, se sitúa al norte de la capital -a unos 30 kilómetros- y registra una temperatura promedio de 27 grados durante todo el año, por lo que sus playas son visitadas por miles de caraqueños, que solo necesitan transitar una autopista durante media hora para llegar a la zona de costa.
El terremoto ocurrió justo en un día no laborable -cuando el país conmemora la Batalla de Carabobo, que signó la independencia de España-, lo que supone una mayor presencia de visitantes en la zona.
Una fuente del sector humanitario adelantó a EFE que hay reportes de víctimas que incluyen «una cantidad considerable» de fallecidos en esta región, donde también ha habido numerosos heridos y daños en infraestructuras.
La misma fuente adelantó que las autoridades convertirán el estadio de beisbol Jorge Luis García Carneiro, el más grande de la región, en un refugio temporal, al tiempo que prevén atender allí a algunos heridos.
Vídeos que circulan en redes sociales muestran a personas heridas en las calles o y fuera de un hospital, mientras aumenta el número de edificios colapsados, de acuerdo con medios locales.

