La consejera de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias, Jéssica de León, destacó hoy en el XVII Congreso Nacional de Turismo Rural, celebrado en el municipio segoviano de Navas de Oro, que el turismo rural «no solo conserva nuestro patrimonio o el paisaje, sino también nuestras costumbres, oficios, tradiciones y memoria colectiva, pero, sobre todo, los protege y los transmite, porque los propietarios de turismo rural son custodios de un valioso legado histórico».
De León agradeció a la Asociación Española de Turismo Rural (ASETUR) y a su presidente, el majorero Pedro Carreño, la invitación a participar en el congreso. La consejera destacó que, aunque el turismo rural representa apenas el 1 % de la industria turística de Canarias y genera alrededor de 360.000 pernoctaciones anuales, su aportación al archipiélago va mucho más allá de las cifras. «El turismo rural significa mucho para Canarias, especialmente por su contribución a la respuesta al reto demográfico, al impulso de la sostenibilidad y al desarrollo de la estrategia turística que impulsa la Consejería», afirmó.
En este contexto, De León expuso las principales líneas de actuación desde las que el Gobierno de Canarias impulsa el turismo rural, entre las que destacan la ordenación del sector, la formación de los profesionales y la promoción de la oferta turística.
La primera reflexión la encaminó hacia el marco normativo, ya que el turismo rural «tiene suelos específicos sobre los que se asienta la actividad, motivo por el que estamos avanzando hacia la evolución de ese marco con el objetivo de eliminar la burocracia en personas que son pequeños propietarios».
«La despoblación no se combate únicamente con infraestructuras o servicios públicos, que son fundamentales, también hay que generar oportunidades para emprender, para trabajar y para vivir dignamente en el lugar donde nacimos», sostuvo.
«Además de conservar el patrimonio, el turismo rural fija la población, mantiene el paisaje y contribuye a un uso sostenible del suelo rústico. Y ese es el trabajo que realizan a diario los pequeños propietarios con una renta adicional al patrimonio o los trabajadores por cuenta propia».
La responsable de turismo explicó que Canarias cuenta con un plan que respalda a los autónomos, a los emprendedores del turismo rural, «especialmente en aquellos municipios que están sufriendo la despoblación y son bienvenidos al sector turístico», indicó.
Desafíos del sector
De León compartió algunas de las conclusiones del primer estudio sobre turismo rural del archipiélago, realizado en colaboración con la Asociación Canaria de Turismo Rural (ACANTUR) y durante su intervención enumeró los desafíos a los que se enfrenta el sector, donde además de la burocracia administrativa, destacó la falta de relevo generacional o la brecha digital.
«Para cerrar esa brecha, hay que acompañar a esos autónomos, y eso significa explicarles cómo funciona el mundo digital y cómo el viajero del futuro está buscando los alojamientos y reposicionando experiencias».
La consejera explicó la importancia de implementar medidas desde las administraciones públicas. «El turismo rural no puede sobrevivir únicamente con el esfuerzo individual de quienes lo impulsan, necesita políticas públicas que lo acompañen» y se refirió a algunas herramientas puestas en marcha durante esta legislatura por parte de la Consejería, como el Marketplace y la labor promocional que se realiza a través de Turismo Islas Canarias.
Junto al acompañamiento o la promoción, la consejera también recordó otras medidas como las ayudas para la mejora de la eficiencia energética de los establecimientos rurales y finalizó señalando que «no existe turismo rural sin comunidad local, sin agricultores, sin ganaderos, sin artesanos y sin pequeños comerciales».
Por ello, la consejera hizo hincapié en que «el futuro pasa por reforzar los vínculos entre el turismo y el sector primario, el patrimonio y la economía local. Un destino es verdaderamente sostenible cuando quienes lo habitan pueden seguir desarrollando su proyecto de vida en él, y será regenerativo cuando contribuya a mejorar el entorno y la calidad de vida de las personas. Esa es la esencia de la sostenibilidad social, un principio que pocas modalidades turísticas representan mejor que el turismo rural», concluyó.















