El consejero destaca que el documento aprobado “presenta un enfoque integral, participativo y técnicamente sólido, incorporando aspectos clave como la doble insularidad y la perspectiva de género”, además de estructurarse en áreas estratégicas que abarcan desde la prevención y sensibilización hasta la atención integral y la coordinación institucional.
No obstante, advierte de algunas limitaciones que condicionarán su efectividad: “El plan contiene un amplio catálogo de acciones, pero carece de una definición clara de prioridades, de un calendario concreto y, especialmente, de un respaldo presupuestario detallado que garantice su desarrollo”.
Asimismo, pone el acento en la gravedad del diagnóstico que sustenta el documento, señalando que “refleja una preocupante normalización del consumo, edades de inicio cada vez más tempranas y una baja percepción del riesgo, especialmente entre la población joven, lo que exige respuestas firmes, coordinadas y sostenidas en el tiempo”.
Rodríguez Ramos insiste en que “el éxito del plan no dependerá tanto de su diseño como de su capacidad de ejecución real”, apelando a una coordinación efectiva entre administraciones y a un seguimiento político constante. “Si se aplica con dinamismo, recursos y participación activa, puede convertirse en una herramienta útil para ordenar y reforzar las políticas públicas en materia de adicciones en la isla; de lo contrario, corre el riesgo de quedar en papel mojado”.
Por todo ello, Iniciativa por La Gomera (IxLG) votó a favor de su aprobación inicial, “desde una posición constructiva pero exigente, con el compromiso de velar para que este plan no se quede en una gaveta, sino que se traduzca en acciones concretas y resultados medibles para la ciudadanía gomera”.















