El vicepresidente primero y consejero insular de Régimen Interior y Patrimonio Insular del Cabildo de La Gomera, Adasat Reyes, ha defendido este martes, en la Comisión General de Cabildos Insulares del Parlamento de Canarias, la necesidad de aplicar una respuesta ágil y proporcionada ante los efectos que la crisis en Oriente Medio está generando sobre la economía canaria, especialmente en un territorio alejado, fragmentado y altamente dependiente del exterior como el archipiélago.
Durante su intervención para valorar el decreto ley del Gobierno de Canarias, por el que se adoptan medidas como consecuencia de la crisis en Oriente Medio, Reyes subrayó que el escenario actual ha intensificado la incertidumbre económica, con efectos directos sobre los mercados energéticos, las cadenas de suministro y sectores estratégicos para las islas.
En este sentido, señaló que el encarecimiento del combustible, el aumento de los costes logísticos y la presión sobre actividades como el transporte, el turismo y el sector primario obligan a las administraciones a actuar con rapidez.
“La situación que da origen a este decreto ley es compleja y preocupante”, afirmó. “No estamos ante una situación estructural ordinaria, sino ante un escenario cambiante que exige cierta agilidad en la toma de decisiones por parte de los gobiernos y de las administraciones públicas”.
El representante insular valoró que el decreto articule una respuesta inmediata a través de tres grandes bloques de medidas. En primer lugar, medidas fiscales dirigidas a aliviar costes, entre ellas la ampliación temporal del tipo cero del IGIC a determinados productos energéticos y a algunos alimentos básicos, además de la modificación del régimen del pequeño empresario para facilitar su acceso. En segundo término, una dotación extraordinaria para el sector industrial con el objetivo de compensar la pérdida de competitividad derivada del aumento de costes. Y, por último, ayudas directas al sector primario para hacer frente al encarecimiento de insumos, piensos y costes energéticos y logísticos.
Reyes destacó, además, que el decreto incorpora un aspecto “especialmente relevante” para islas como La Gomera: el reconocimiento de la doble insularidad y de los mayores sobrecostes que soportan los territorios no capitalinos. “Esto no es una cuestión menor, sino la realidad cotidiana del día a día”, remarcó.
No obstante, el vicepresidente primero advirtió de que la reducción temporal de tipos tributarios, aun estando justificada desde el punto de vista económico y social, puede tener una afección indirecta sobre los recursos de los cabildos al traducirse en una menor recaudación dentro del bloque de financiación canario. “Estamos ante una afección indirecta, pero con implicaciones reales sobre nuestra capacidad financiera”, señaló.
Asimismo, recordó que, aunque el decreto no atribuye nuevas competencias directas a los cabildos, sí incide en ámbitos en los que estas corporaciones desempeñan un papel relevante, como el acompañamiento al sector primario o la coordinación institucional en materia industrial. Por ello, defendió la necesidad de mantener una vigilancia permanente sobre la evolución del contexto internacional y de revisar la duración y alcance de las medidas si la inestabilidad se prolonga.
“En momentos como este, lo importante es que las instituciones transmitamos estabilidad y responsabilidad”, concluyó Reyes, quien reiteró la disposición del Cabildo de La Gomera a colaborar con el resto de administraciones para proteger a la ciudadanía y a los sectores económicos más expuestos. El representante gomero cerró su intervención con “un no rotundo a la guerra” y con un mensaje de solidaridad con las víctimas del conflicto.














