El portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Agrupación Socialista Gomera (ASG), Jesús Ramos, ha resaltado la aprobación, esta semana, del dictamen de la Comisión de Turismo y Empleo sobre la modificación de la Ley de Ordenación del Turismo de Canarias, una reforma que calificó como “un avance histórico” en la protección laboral de las camareras de piso tras años de reivindicaciones del colectivo.

Ramos subrayó que se trata de la primera vez que estas demandas, impulsadas por las camareras de piso –conocidas como ‘kellys’–, se materializan con rango de ley, lo que supone un paso decisivo en la mejora de las condiciones laborales en el sector turístico. “Realmente es de ellas de quien viene esta reivindicación y, después de muchos años, vemos que es una realidad”, afirmó.

La nueva normativa incorpora medidas concretas orientadas a prevenir riesgos laborales, como la implantación progresiva de camas elevables y carros motorizados, con un calendario de aplicación que se extenderá hasta 2033 y que establece obligaciones diferenciadas según la categoría de los establecimientos turísticos. El objetivo es reducir las cargas físicas que soportan las trabajadoras y evitar lesiones, bajas laborales y enfermedades derivadas de su actividad.

El parlamentario de ASG recordó que en torno al 70% de los accidentes laborales se producen en el sector servicios, donde las camareras de piso concentran una parte significativa de la siniestralidad. Por ello, defendió que esta reforma sitúa “la salud de las trabajadoras en el centro del modelo turístico” y contribuye a mejorar la calidad del destino. “La calidad turística empieza por dignificar a quienes trabajan cada día para que nuestro destino siga siendo competitivo”, añadió.

Asimismo, valoró el amplio respaldo parlamentario a esta iniciativa, fruto del diálogo entre los grupos y del trabajo conjunto para incorporar las singularidades de islas como La Gomera y El Hierro, así como de los pequeños establecimientos turísticos. En este sentido, destacó que la ley contempla excepciones y flexibilidad para determinados alojamientos, garantizando un equilibrio entre la mejora de las condiciones laborales y la viabilidad económica de las empresas.

“Esta ley se equilibra en tres objetivos fundamentales: la protección de la salud de las personas trabajadoras, la mejora de la calidad del destino turístico y la viabilidad económica de las empresas”, indicó Ramos. A su juicio, facilitar mejores condiciones laborales repercute directamente en la experiencia de quienes visitan Canarias y en la sostenibilidad del modelo turístico.

No obstante, el portavoz adjunto de ASG advirtió de que este avance debe entenderse como “un primer paso” dentro de un proceso más amplio. En este sentido, apostó por seguir avanzando en el reconocimiento de enfermedades profesionales vinculadas a esta actividad y en una mayor atención a la salud mental de las trabajadoras, sometidas a elevados niveles de exigencia. “No podemos seguir permitiendo que haya profesionales que se lesionan haciendo su trabajo día a día. Tenemos que evitarlo”, remarcó.

Por último, apeló a continuar trabajando de la mano del colectivo para seguir consolidando un modelo turístico más justo, competitivo y sostenible. “Aún nos quedan muchos pasos por dar y debemos hacerlo junto a quienes conocen de primera mano las necesidades del sector”, concluyó.