El Salón de Plenos del Cabildo de La Gomera acoge, este miércoles, 18 de marzo, a partir de las 18:00 horas, la conferencia ‘Prevención de caídas: educación para una vida segura’, impartida por la Dra. María de los Ángeles Betancor Ramírez, presidenta de la Sociedad Canaria de Rehabilitación y Medicina Física (SOCARMEF).

Esta charla informativa, centrada en la prevención de caídas en adultos mayores, abordará uno de los desafíos para la salud pública actual, dado el impacto directo que estos incidentes tienen en la autonomía y la calidad de vida de la población mayor.

Las caídas constituyen una de las principales causas de discapacidad en este grupo de edad y suelen marcar el inicio de un proceso de deterioro funcional. Además del riesgo físico evidente de sufrir fracturas, especialmente en personas con osteoporosis, un episodio previo aumenta significativamente la probabilidad de nuevos accidentes. Este fenómeno genera a menudo miedo persistente a volver a caer, lo que deriva en una pérdida progresiva de la independencia personal.

Durante la ponencia se analizarán en detalle los factores de riesgo más comunes, tales como la pérdida de fuerza y equilibrio asociada al envejecimiento, el uso de determinados medicamentos y los peligros presentes en el entorno doméstico. La Dra. Betancor ofrecerá recomendaciones prácticas para adaptar el hogar mediante la eliminación de obstáculos, la mejora de la iluminación y la adecuación de la altura de camas y sillas. Asimismo, se tratará la seguridad en la vía pública y el uso correcto de ayudas técnicas como bastones o andadores, subrayando la importancia de utilizar un calzado adecuado que sea cerrado, con suela de goma, buen ajuste y un tacón inferior a los tres centímetros.

La jornada destacará especialmente el papel fundamental que desempeñan el ejercicio terapéutico y la rehabilitación en la mejora de la marcha, el equilibrio y las transferencias. La prevención de caídas no solo busca reducir el número de lesiones físicas, sino también evitar el impacto psicológico del miedo tras un primer episodio. En última instancia, esta labor se presenta como una responsabilidad compartida entre profesionales sanitarios, pacientes, familias y la comunidad, resultando clave para mantener la autonomía y evitar la discapacidad.