El Gobierno de Canarias vive en medio de una enorme paradoja. No para continuamente de quejarse y de solicitar recursos al Estado y a Europa. Lo que a veces es conveniente y justo y, en otras ocasiones, demasiadas, pura demagogia y tapadera de su propia inacción e incompetencia. Y, al mismo tiempo, deja de ejecutar 2.376 millones de euros de sus Presupuestos en los dos primeros años de legislatura, cifra que aumentará notablemente con los datos de 2025; van sobrados. Además, estos días queda confirmada una realidad que desde Nueva Canarias-Bloque Canarista venimos denunciando reiteradamente: Canarias es la peor comunidad en ejecución de los fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR). Y no se trata de una maldición bíblica, sino de la grave constatación del ´modo Clavijo’ de pésima gestión que forma parte del ADN de este Gobierno de CC y PP.
Como he señalado en otras ocasiones respecto a la ejecución presupuestaria, esa infrautilización de los recursos financieros incluidos en las cuentas públicas se produce cuando Canarias presenta graves problemas de acceso a una vivienda, es muy baja la implantación de la educación infantil 0-3 años, las dos universidades públicas presentan graves necesidades financieras, son importantes las carencias en obras hidráulicas, en digitalización y en implantación de energías renovables o en aplicación de la ley de la dependencia.
La ejecución presupuestaria de 2023 fue del 91% y todavía peor fue la de 2024 (89,52%). Y, respecto a las partidas destinadas a inversión, de los 2.360 millones de euros que establecía el Presupuesto para 2024, el Gobierno solo ejecutó 1.396, es decir el 45%, dejando casi 1.000 millones sin utilizar, los peores datos de la historia de la Comunidad Canaria. Estamos, por tanto, ante una falta de ejecución que supone una gran ineficacia y, asimismo, una grave dejación de funciones, una irresponsabilidad absoluta frente a las dificultades y problemas de esta tierra y de su gente.
Fracaso anunciado
Otro tanto ocurre cuando hablamos de los fondos europeos de recuperación (MRR), puestos en marcha para responder a los estragos económicos que causó la pandemia de la Covid 19. Las comunidades autónomas presentan importantes cifras de dinero sin ejecutar e incluso sin ni siquiera asignar a proyectos concretos. Pero una destaca, lamentablemente, sobre el resto como menos cumplidora: Canarias. Solo ha gastado un 40% (en fase de obligaciones reconocidas); pendiente de ejecutar queda un 22,7%. Pero, además, sin asignar, es decir, sin ni siquiera compromiso a lo que se destinará, un 37,1%
Con diferencia es la comunidad con peor ejecución. Cataluña, que también aparece en la cola, tiene un contencioso con el Ministerio de Hacienda desde el principio sobre la plataforma estatal para enviar los datos del MRR, lo que contamina sus datos, y todo apunta a que su ejecución es mucho mayor, similar a las de las nacionalidades y regiones con mejores datos, que son Madrid, Castilla La Mancha y Euskadi.
Pero resulta, además, de enorme gravedad que Canarias sea de forma destacada la última (con el 37,1%, la más cercana es Murcia con el 31,75%, del resto ninguna llega al 30%) en el importe que aún no ha sido asignado a 31 de diciembre de 2025. Y hay que gastarlo (en fase de obligaciones, no de adjudicación) antes del 31 de agosto. Lo que parece absolutamente imposible de lograr.
Ya en mayo de 2025, nuestra portavoz en materia económica, Esther González, censuró en el Parlamento de Canarias al Ejecutivo de Fernando Clavijo por devolver, “por el momento, 47 millones de euros vitales, entre 2024 y la previsión de 2025, del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) por pura ineficacia, no por falta de financiación”. Señalando que las devoluciones ya reconocidas, afectaban a sectores “estratégicos como Educación, Obras Públicas-Vivienda y movilidad, Universidades-Ciencia-Innovación y Cultura y el Servicio Canario de Empleo. Así como a Transición Ecológica y el Instituto Canario de la Vivienda. Sin olvidar que la Consejería de Economía “devuelve (51%) más que lo ejecutado (40%)”. Advirtiéndoles de lo mal que se estaban haciendo las cosas y que, de no rectificar, Canarias terminaría perdiendo cientos de millones. Como, lamentablemente, va a ocurrir.
1.727 millones con ley propia
Reiteramos la crítica a la ejecución de los Fondos MRR en nuestra enmienda a la totalidad de los Presupuestos de Canarias para este año. Indicando que estos reconocen que para 2026 quedan 1.028 millones de euros de MRR por realizar. “Con la ejecución que conocemos de 2025 y teniendo solo 7 meses para ejecutar de 2026 (las “obligaciones” hay que hacerlas de forma improrrogable antes del 31 de agosto), no es aventurado pensar en que va a existir una gran devolución de fondos al Estado con sus intereses de mora. Porque Canarias ha ingresado en sus cuentas 1.727,1 millones de los fondos MRR que debe devolver si no los ejecuta”.
La primera remesa de ingresos de estos fondos llega a la CAC el último trimestre de 2021. El Gobierno anterior tuvo que adoptar y poner en marcha en los años 2021 y 2022 las medidas legales y administrativas para la gestión, seguimiento y control que exigía toda la normativa comunitaria y española aprobadas para la gestión de los Fondos Next Generation, especialmente los Fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia.
Para ello se elaboró la Ley 4/2021, de 2 de agosto. Con tres objetivos: definir el modelo de gobernanza de los fondos, planificando de forma estratégica las inversiones y creando las Comisiones de dirección e Instrumentos de Planificación Estratégica (IPE); simplificar y flexibilizar los procedimientos: agilizar la gestión de los fondos; y planificar y profesionalizar los Recursos Humanos encargados de gestionar los fondos, contratando 282 personas.
De esa forma se crearon, a partir de mayo de 2021, los organismos de gestión: Comisión de Planificación y Gobernanza de los fondos y el Comité director de Planes y proyectos. Se aprobaron los IPE y se constituyeron 15 Unidades Administrativas Provisionales (UAPs) por cada departamento que gestionaba estos fondos europeos, así como se reforzó la capacidad de gestión de la Dirección General de Presupuesto, Intervención General y la Dirección General de Función Pública.
El Gobierno de CC y PP, por tanto, se encontró en junio de 2023 con toda la normativa modificada, la estructura de gestión de los MRR creada y el refuerzo de más de 282 personas exclusivamente para la gestión de estos fondos, así como el trabajo previo de las subvenciones y proyectos ya preparados y/o en ejecución de los años 2021 y 2022 y primer semestre de 2023.
¿Y qué hizo el Ejecutivo de las dos derechas? Cargarse en la práctica, no hacer seguimiento alguno -solo dos reuniones frente a la veintena de la etapa anterior-, por puro sectarismo y dejación de responsabilidades, la estructura de gobernanza existente y regulada en la Ley 4/2021 que pretendía realizar una dirección política al máximo nivel de la gestión de estos fondos que, por su volumen y tiempo limitado de realización, así lo exigía. Y ahora, en un ejercicio de cinismo, echan la culpa a los plazos y a las exigencias, cuando estas se conocían perfectamente. Siempre buscan la manera de intentar responsabilizar a otros de sus errores y de su manifiesta incompetencia.
Los resultados están a la vista de forma contundente: los últimos en ejecución y los de mayor porcentaje de cantidades aún por asignar de todas las comunidades. Un absoluto fracaso, desaprovechando importantes partidas, cientos de millones que habrá que devolver a Europa, que hubiesen contribuido a las transformaciones que precisa Canarias en numerosos ámbitos. Disponiendo de más recursos que nunca, la pésima gestión y, asimismo, la ausencia de políticas comprometidas socialmente que modifiquen la negativa realidad de las Islas influye, directamente, en que sigamos a la cola en casi todos los parámetros y sin perspectivas claras para alcanzar un futuro mejor. Canarias no merece semejante y permanente maltrato.

