El presidente insular, Casimiro Curbelo, puso en valor la coordinación entre las administraciones y entidades para garantizar la activación inmediata de los protocolos de emergencia, lo que hizo que la incidencia tuviese una duración de apenas 17 minutos,  hasta que se reinició el primer generador eléctrico, garantizando una vuelta al servicio paulatina, segura y estable para todos los usuarios. Asimismo, destacó «la profesionalidad y la celeridad de los equipos técnicos», subrayando que la prioridad ha sido, en todo momento, minimizar el impacto en los servicios esenciales y en la actividad diaria de los gomeros y gomeras.

Así, desde el inicio del incidente, se estableció un canal de comunicación permanente entre el Cabildo, el Gobierno de España, el Ejecutivo autonómico y los responsables técnicos de Endesa. Esta coordinación ha sido clave para identificar la anomalía y proceder al rearranque del sistema sin complicaciones añadidas.

La gestión de este cero energético marca una diferencia drástica respecto al precedente de hace dos años (30 de julio de 2023). En aquel entonces, la isla sufrió un apagón general que se prolongó durante días, afectando gravemente a la logística insular debido a la complejidad de las reparaciones en la central de El Palmar.

A pesar de la rapidez de la respuesta actual, Curbelo señaló que la puesta en marcha del cable submarino, prevista para el mes de febrero, supondrá un hito histórico para la soberanía energética de La Gomera. “Esta infraestructura permitirá acabar con el aislamiento energético de la isla, y servir como respaldo inmediato ante fallos en la generación eléctrica, evitando que incidentes aislados deriven en ceros energéticos”, añadió.

Con la finalización de esta obra estratégica, La Gomera dejará de depender exclusivamente de su central térmica, dotando al sistema de una robustez y garantía de suministro similares a las de cualquier territorio continental.