RTVE

Las milicias de Gaza han lanzado un ataque sorpresa contra Israel sin precedentes, con la infiltración de decenas de hombres armados y una intensa descarga de cohetes a lo largo de unas cinco horas (2.500, según un portavoz militar israelí, hasta 5.000, según Hamás) que ha causado ya al menos 40 muertos y cientos de heridos. Se trata de una operación inédita, no solo por su alcance, sino también por su carácter combinado y por el número de hombres armados que ha logrado penetrar en territorio israelí. Hamás asegura además haber tomado rehenes. Horas más tarde de su inicio, decenas de cazabombarderos israelíes han bombardeado la Franja. “Ciudadanos de Israel, estamos en guerra. Y la ganaremos”, ha asegurado el primer ministro, Benjamín Netanyahu, en su primera intervención. El Ejército ha declarado el estado de preparación para la guerra y movilizado a miles de reservistas.

En la madrugada de este sábado, con el país a medio gas por coincidir la jornada del sabbat y el final de la festividad judía de Sucot, decenas de milicianos palestinos han logrado cruzar la ultraprotegida frontera por aire, mar y tierra, según un portavoz militar israelí. Luego han mantenido tiroteos con soldados israelíes en localidades cercanas a la Franja. Vídeos difundidos en redes sociales muestran además el aparente secuestro de israelíes, algunos posiblemente sin vida. Algunas imágenes muestran también a varias mujeres y un hombre que los milicianos supuestamente trasladan a Gaza desde el kibutz de Kfar Aza, en la zona de Ashkelón, cercana a la Franja. El de los secuestros es un tema particularmente sensible en el país que ha desencadenado en el pasado operaciones a gran escala y se ha resuelto con el tiempo en canjes por presos palestinos.

Las alarmas que alertan del lanzamiento de proyectiles suenan una detrás de otra desde la madrugada, incluido en lugares donde solo sucede en los mayores repuntes de tensión, como Tel Aviv o Jerusalén. Entre los heridos, al menos unos 70 lo son de gravedad, según los servicios sanitarios. Es la escalada de violencia más grave en la zona desde la guerra que libraron Hamás y el Estado judío durante 11 días de 2021 y en la que murieron unos 230 palestinos y 13 israelíes.

Las autoridades israelíes han pedido a la población en general que se mantenga cerca de refugios y, en concreto, a los residentes en las localidades cerca de la Franja que no salgan de sus casas. La Policía habla de “21 escenas activas” de enfrentamientos entre sus agentes y hombres armados palestinos. En las redes circulan vídeos de milicianos sobre un vehículo aparentemente introducido desde la Franja. El domingo comienza la semana en Israel y las autoridades han cancelado las clases para un millón de niños, aproximadamente.

El ministro de Defensa, Yoav Gallant, ha comparecido a media mañana. “Hamás ha cometido un grave error y lanzado una guerra contra el Estado de Israel. Las tropas del Ejército israelí están peleando contra el enemigo en cualquier lugar. Pido a todos los ciudadanos de Israel que sigan las instrucciones de seguridad. El Estado de Israel ganará esta guerra”, ha dicho. Poco después, decenas de cazabombarderos han empezado a bombardear Gaza, controlada por Hamás desde 2007, según ha anunciado el Ejército, que ha puesto nombre a la operación: Espadas de Hierro.

Netanyahu, por su parte, ha señalado que los objetivos de la respuesta israelí son “limpiar la zona de las fuerzas enemigas infiltradas y restaurar la seguridad y la paz en los asentamientos atacados”, además de “cobrar un enorme precio al enemigo, también en la franja de Gaza” y “fortalecer otros escenarios para que nadie cometa el error de unirse a esta guerra”.

Mohammed Deif, el líder del brazo armado de Hamás, las Brigadas de Ezedín Al Qasam, ha defendido en un vídeo la operación como una respuesta a los “ataques” a la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén, habitual foco de tensión, y al endurecimiento de la situación de los presos palestinos. “Es más grande de lo que la ocupación [Israel] piensa”, ha señalado, al bautizar la operación como Diluvio de Al Aqsa, en referencia al nombre de la mezquita por la que los palestinos denominan normalmente a todo el recinto. La Yihad Islámica ―una milicia menor, pero particularmente combativa― ha precisado que también está participando.

Las Brigadas de Ezedín Al Qasam afirman haber tomado el control del paso fronterizo gazetí de Erez y liberado a prisioneros palestinos en la cárcel israelí de Ashkelón. En vídeos difundidos de la zona, se ve a palestinos circulando en vehículos militares incautados supuestamente a israelíes. En una intervención televisada, el portavoz militar de Hamás Abu Obeida ha declarado que “el enemigo aún no conoce los resultados de esta batalla” y se ha visto golpeado por el ataque “sorpresa”.

El presidente palestino, Mahmud Abbas, enfrentado a Hamás, que controla la Franja, ha enfatizado el derecho de su pueblo a defenderse del “terrorismo y las fuerzas de ocupación” de los colonos israelíes. También ha subrayado la “necesidad de brindar protección” a su pueblo. El líder de la Autoridad Palestina presidirá en Ramala una reunión de emergencia.

En las últimas horas y en previsión de la respuesta de Israel, el Ministerio de Educación de Gaza ya había anunciado la cancelación de todas las clases escolares y cientos de residentes en la zona fronteriza (por la que suelen penetrar las tropas israelíes en caso de invasión terrestre) se habían ido desplazando hacia el interior. Habitantes de la Franja se han apresurado a comprar comida y otros suministros ante el horizonte de días de conflicto.

El ataque lanzado por Hamás también ha desencadenado un aluvión de reacciones internacionales de gobiernos e instituciones. Un portavoz de Seguridad Nacional de la Casa Blanca ha expresado “la condena inequívoca” de Estados Unidos por el ataque, según informó la CNN. La Unión Europea empleó las mismas palabras para condenar “inequívocamente” la agresión y ha expresado su “solidaridad con Israel”. También el alto representante de Exteriores de la Unión, Josep Borrell, se ha pronunciado: “Esta horrible violencia debe cesar inmediatamente. La UE expresa su solidaridad con Israel en estos tiempos difíciles”. Entre otros mandatarios, el presidente en funciones del Gobierno español, Pedro Sánchez, también ha rechazado el “ataque terrorista contra Israel”.

Egipto, uno de los mediadores tradicionales en el conflicto entre palestinos e israelíes, ha anunciado que mantiene “contactos intensos” para detener la escalada. Por su parte, el partido milicia chií Hezbolá, ha apoyado desde Líbano a Hamás ante lo que califica de “continuos crímenes de la ocupación”. También Irán, según un asesor del líder supremo, Alí Jamenei, ha expresado su apoyo a la milicia de Gaza.