Albert Rivera

“España necesita una coalición de los sobrios”, titula The Economist el artículo en el que alienta al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, a que reflexione sobre su rechazo a pactar con el PSOE. “Si Rivera piensa que el PSOE es una mayor amenaza a la democracia española que Vox, debería darle una vuelta”, subraya el semanario británico.

La publicación apuesta por una coalición entre los socialistas y Ciudadanos, “dado que el PP todavía se está reconstruyendo después de un largo período al poder”. Por ello, ve “perturbador” que Rivera haya descartado pactar con el PSOE al inicio de la campaña. Si los números no dan para una coalición “a la andaluza”, con PP y Vox, “corre el peligro de que su sectarismo provoque una parálisis política prolongada en España”, sentencia.

La revista recurre a Goya para analizar la situación política en España, con los principales líderes políticos “jóvenes y relativamente inexpertos”. “El sueño de la razón, como señaló una vez un artista español, genera monstruos”, advierte en el último párrafo.

“La mayor preocupación es que los tres grandes partidos –sobre todo PP y Ciudadanos– están invirtiendo más energía en apuñalarse entre ellos que en confrontar los problemas de España”, asegura The Economist, que sitúa la cuestión catalana y el aumento del apoyo de Vox como las principales preocupaciones del país.

El histórico semanario, de corte liberal, defiende por que los moderados se unan por una “causa común” y se alejen de la corriente de Vox. “La emoción y el cálculo electoral a corto plazo están perjudicando el interés nacional”, alerta.

De ‘futuro Macron’ a ‘sectario’

Ciudadanos, que se define como un ‘partido liberal’ fue acogido, en un primer momento, con buenos ojos por The Economist. El semanario británico incluso llegó a comparar a Rivera con el presidente francés, Emmanuel Macron, y a calificarlo como el “hottest ticket” (el ‘más popular’, ‘más preciado’), en febrero del año pasado.

Ahora, el medio es crítico con  la decisión, tanto de PP como de Ciudadanos, de seguir a Vox hacia la derecha. Asegura, además, que la aplicación de una política dura en Catalunya, por la que ambos apuestan, “con mucha probabilidad, solo servirá para aumentar el apoyo a la independencia”.

En este sentido, reconoce que Pedro Sánchez “por lo menos ha intentado relajar la tensión en Catalunya”, aunque esto “provocara una ola de indignación en la derecha y que, en última instancia, ayudó a derribar su gobierno”.