El mundo de la noche dentro de la localidad de Barcelona incluye en una gran cantidad de ocasiones servicios relacionados con las chicas de compañía, también denominadas profesionalmente como escorts de lujo. Los planes de ocio y entretenimiento de las personas con mayores posibilidades económicas (sobre todo hombres de negocio) a veces pasan por  Barcelona strip clubs, ya que requieren de la compañía de una de estas chicas de ensueño, que no sólamente amenicen la velada del susodicho, sino que además atraiga cuantas más miradas posibles, y así ensalce la figura del empresario. Y es por este mismo motivo precisamente que tan comúnmente se valora un buen cuerpo, con complexiones atléticas y rasgos que lo hagan lo más atractivo posible cuando se busca contratar Barcelona escorts.

El saber estar, así como una elegancia, educación y finura dignas de la mayor clase social posible son otros de los aspectos que mayor relevancia reciben por parte de los caballeros que solicitan la compañía de una dama para cualquier tipo de situaciones: ya sea el acudir a un evento de gala, o la celebración de una fiesta de cualquier índole.

Un servicio muy demandado, que genera grandes cantidades de dinero 

Y es que estas mujeres no necesariamente ofrecen servicios sexuales de ningún tipo, siendo un trabajo tan natural y legal como cualquier otro, que multitud de personas relaciona de forma totalmente errónea con la prostitución.

En este tipo de casos, las chicas se ofrecen de forma totalmente voluntaria para ejercer esta profesión a través de servicios de compañía como los anteriormente mencionados, que pueden incluir (o no) el mantener relaciones con cada cliente, una elección que se reservan las propias chicas, y que es algo que queda totalmente entre ellas y el susodicho, no teniendo nada que ver la agencia o el Barcelona Strip Club para el cual trabajen.

Por tanto, poco o nada tienen que ver las mujeres denominadas como “prostitutas” las cuáles son obligadas a vender su cuerpo y traspasar un porcentaje a su “chulo” con este tipo de servicios, algo mucho más profesional y que además, en opinión de muchos (personas metidas dentro del medio, como otras tantas ajenas al mismo) quieren legalizar para que en un futuro estas chicas puedan trabajar como si de un autónomo más se tratase, pagar sus impuestos y disfrutar de las ventajas que esto representa, como por ejemplo con respecto a la seguridad social. Sin embargo, mientras esto no suceda las chicas tendrán que seguir recurriendo a locales de alterne como los ya mencionado strip clubs Barcelona para poder acceder a cierta cartera de clientes, ya que de lo contrario estarían incurriendo en una ilegalidad.

La enorme cantidad de dinero que genera este mercado es el principal aval de todas aquellas personas que buscan una solución legal a corto plazo para el mismo, ya que al fin y al cabo es una de las profesiones más antiguas, y que siempre existirá, por lo que es tan sólo cuestión de evaluar los pros y contras de una economía sumergida o en cambio hacer que las chicas comiencen a tener derechos como trabajadoras, así como obligaciones.