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Triunfo y guerra de Red Bull

Manel Serras.- Una carrera para enmarcar. El Gran Premio de Malasia siempre ofrece situaciones espectaculares. También esta vez se corrió en pista mojada al principio,pero cuando se secó pudieron presenciarse algunos duelos impresionantes. Uno de ellos lo protagonizaron los dos pilotos de Red Bull,que aseguraron el primer doblete del año para la escudería de las bebidas energéticas. La victoria fue para Sebastian Vettel,que realizó un adelantamiento impresionante a su compañero de equipo yendo en paralelo en varias curvas hasta superarle y dejar a Mark Webber en segunda posición. Por detrás,los Mercedes de Hamilton y Rosberg mostraron la nueva cara de la escudería alemana. Todo vuelve a su sitio: Red Bull regresa a lo más alto.
«Todo fue muy justo»,dijo el campeón y ganador de la prueba,al que no felicitó Webber,con el que no cruzó mi una palabra en el podio. «Es difícil. Si hay algo que decir,debemos hacerlo internamente»,añadió Vettel. Webber se quejó: «Yo también podía haber ganado. Tras la última parada [cuando él iba líder] nos dijeron que la carrera había acabado,que cuidáramos el coche,el motor y las ruedas. Seb tomó su propia decisión. Es arriesgado».
Fernando Alonso,en cambio,quedó fuera de esta batalla. La carrera se le cruzó al asturiano desde el principio. Alonso arriesgó a fondo en la salida y consiguió colocarse en segunda posición por detrás de Vettel. Pero cuando atacó al alemán en la segunda curva,su coche tocó al Red Bull y desplazó el alerón delantero. La situación era complicada,pero al equipo le pareció que Alonso podía seguir y no le hizo entrar en la primera vuelta. Fue un grave error,porque en la segunda vuelta el alerón comenzó a tocar el suelo y acabó desenganchándose todo el morro,justo en el momento en que Mark Webber le estaba adelantando. Alonso perdió el control y se fue a la hierba. Abandonó.
Probablemente,fue el equipo el que le aconsejó a Alonso que se mantuviera en pista a la espera de que se secara la pista y pudiera aprovechar su paso por el taller para cambiar a neumáticos de seco. Pero también es probable que le consultaran a Alonso si se sentía cómodo con la situación y podía aguantar y el habría respondido que sí. Sin embargo,está claro que desde el coche al piloto le resultaba muy difícil evaluar bien el estado de su alerón. Y parecía evidente que se había desplazado y que existía un peligro evidente,aunque aerodinámicamente tal vez el efecto estaba siendo poco. La valoración del equipo fue errónea.
Sin Alonso en pista,Vettel parecía poder campar a sus anchas. Pero el equipo le llamó al taller a cambiar los neumáticos y colocar los blandos. Eso permitió a Mark Webber,que entró dos vueltas más tarde y colocó los neumáticos duros,superarle en la salida del taller y pasar a liderar la carrera. Pasadas 15 vueltas,la lucha por la victoria parecía centrada en los dos pilotos de Red Bull. Por detrás,el ataque lo protagonizaban Lewis Hamilton –que entró en el taller de su exequipo McLaren antes de recuperar su posición en Mercedes en su primer paso por el pit lane- y Nico Rosberg. Massa quedó relegado a la séptima posición tras haber sufrido en la primera vuelta y adelantar demasiado el cambio de neumáticos (5ª vuelta).
La estrategia de los neumáticos volvió a marcar toda la carrera. Quedó claro que la duración de las gomas era corta y que su rendimiento caía en picado a partir de las 10 o 12 vueltas. Por tanto la mayoría de pilotos optaron por cuatro cambios,teniendo en cuenta que iniciaron la carrera con intermedios de agua. Al final,sin embargo,quien mejor gestionó la cuestión fue Red Bull. Pero el duelo que mantuvieron Webber y Vettel tras el último cambio de neumáticos del australiano (43 vuelta) fue espectacular,brillante… aunque pudo acabar con las aspiraciones de los dos. “Esto es estúpido”,les dijeron desde el taller,tan duro era su pulso. «Es lento,sacadle de mi camino»,dijo Vettel de Webber. Pero nadie cedía. Vettel acabó imponiéndose y logró así su primera victoria de la temporada y la 27ª de su carrera. Webber tuvo que aceptar su posición de segundo piloto.
En Mercedes también hubo jaleo. Rosberg era más rápido que Hamilton en las últimas vueltas y pidió al taller que avisaran al británico. “Si va más lento es porque nosotros se lo hemos dicho,tranquilo”,le respondieron. Pero Rosberg no cedía. El equipo acabó justificándose ante el alemán («No hay nada que ganar por delante ni nadie os aprieta por detrás. Hay que asegurase de que llegáis los dos»). Pero el podio fue para Hamilton,a pesar del enfado tremendo de Rosberg («Acordaros de esta»). Felipe Massa concluyó quinto. Pero Ferrari vivió la primera gran decepción del campeonato. Alonso no puntuó.

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