Agente de Desarrollo Local en el Ayuntamiento de Vallehermoso, La Gomera.
Las estadísticas dicen que leemos poco. No lo sé, si por leer entendemos empezar y terminar libros de cierta enjundia, entonces en mi caso al menos, es cierto. Sin embargo si sumamos periódicos digitales, webs, artículos de opinión y papeles varios, entonces ya cambia un poco a mejor la cosa..
A mi hija Elena los Reyes Magos, todavía poco adoctrinados en austeridad, le regalaron una cámara fotográfica. Hace unos dos meses me la prestó para una visita que hicimos a Alojera a conocer los proyectos Leader. Allí, en Epina, en el Lomo del Carretón, en Macayo me harté a hacer fotos. A estos de las cuatro de la tarde cuando paré en El Lomito para hacer una panorámica del pueblo me dí cuenta de que había perdido el tapón exterior que protege la lente.
Hasta hace un par de años hablábamos de turismo rural muy a menudo. Se convocaban subvenciones al objeto de facilitar la rehabilitación de casas tradicionales para ese uso, numerosas páginas web de todo el país ofrecían alojamiento en casas y hoteles rurales, y también nos referíamos al del turismo activo y a los senderos como “actividades complementarias al turismo rural”.
Como en alguna ocasión anterior, me gustaría referirme a la actividad turística en La Gomera. Me atrevo a expresar mi opinión a sabiendas de que mi parecer no viene avalado por un título académico o por una carrera profesional en ese ámbito. Tampoco puedo hablar desde la perspectiva de un empresario de éxito en el sector.
Por Planes de Empleo hemos entendido aquellos programas de inversión surgidas mayoritariamente desde la iniciativa pública en aras de fomentar la contratación de trabajadores durante un periodo determinado de tiempo, normalmente 6 meses. Durante el periodo de contratación los trabajadores acometen obras y servicios de utilidad pública.
En los últimos veinte años el Servicio Canario de Empleo a través de convenios con las corporaciones locales y el Cabildo Insular, con recursos propios, han promovido estos planes.