Apenas una semana: un cáncer de color en fase terminal, agravado con una fibrosis pulmonar, debilitaba su cuerpo.
Su esposa, Diane Aulger, de 31 años, consiguió que los médicos adelantasen quince días el partod y así la niña a tiempo para que su padre la pudiese tener en brazos. Cinco día después del parto, Mark falleció. La historia ha conmocionado a quienes viven en el Estado de Texas, en Estados Unidos.