La Gomera posee un minimun de problemas inmediatos planteados, que exigen cooperación, aunque sea accidental, de toda su juventud, en especial aquella bien orientada que milita en campos afines a nuestra ideología, de la que posee programas y tácticas de transformación radical. Guillermo Ascanio, octubre de 1930.

La situación de La Gomera en 1931 con la proclamación de la II República Española era realmente preocupante, donde el subdesarrollo, la dependencia y el caciquismo era el pan de cada día. Con una consolidada estructura caciquil de siglos que dominaba la vida de la inmensa mayoría del pueblo canario. Esta estructura caciquil se sustentaba en los pilares del atroz analfabetismo que padecían la mayoría de los canarios (65% en 1930) y las pervivencias feudales con el peso de la gran propiedad y las relaciones de dependencia. La penetración del capitalismo en la organización productiva de la economía décadas antes, modificó las relaciones sociales en La Gomera.

Por otro lado, la situación de los trabajadores en Vallehermoso, al igual que en el resto de La Gomera, a comienzos del siglo XX, era verdaderamente lamentable: los terratenientes tenían un comportamiento feudal y el sometimiento de los campesinos era total, de tal manera que si el “amo” los expulsaba de sus tierras estaban casi condenados a morir de hambre. Esto y el analfabetismo, un denominador común entre la clase trabajadora de la isla, hacía casi imposible que la situación social pudiera revertirse en beneficio de los sometidos, produciéndose enormes tensiones entre los obreros y campesinos, por un lado, y los propietarios de las tierras por el otro.

Guillermo Ascanio conoce de primera mano esta realidad de la sociedad caciquil de la isla. En sus viajes a la isla de La Gomera Guillermo colaboró activamente en la constitución de incipientes células comunistas y en el refuerzo de la Federación Obrera. A finales de 1930 funda en Vallehermoso «Las Juventu­des Republicanas» y organiza numerosos actos. Recorre la isla acompañado por el campesinado, dando conferencias en las que muestra a un público exhausto su gran capacidad para la oratoria.

La acción inicial de los jóvenes gomeros con Guillermo a la cabeza trata de aglutinar a las distintas familias de la izquierda existentes en la Isla. Indiscutible es la influencia política e ideológica de Guillermo en Vallehermoso como la de sus primos Fernando y Pablo Ascanio Armas en Hermigua, vilmente asesinados en 1936 con el estallido de la guerra.

Sus críticas hacia la vieja clase política gomera se hace patente en unos artículos del 10 de septiembre de 1930, aparecido en el periódico de la juventud gomera «El Altavoz», donde escribe que las soluciones suyas, las que ellos preconizan [la oligarquía], son las mismas que ponía ya en práctica el hombre de las cavernas: calentarse al sol que más alumbra es, en estos casos, el que tiene menos calorías, las pocas que pudieran llegar hasta nosotros las ha de ir aprovechando el cacique para sí, en premio a su labor. La Gomera, entre tanto, seguirá tan fría como siempre. Y como a la Gomera a los gomeros todos, no dejarán fríos esas andanzas de los logreros de siempre, traficantes lamentables en nuestra vida.

A continuación, hace un conciso análisis del problema principal de su isla y su forma de resolverlo, desde abajo, esto es, por parte de los obreros y campesinos: el problema máximo de La Gomera – denominador común de todas nuestras necesidades – es el mismo que tiene planteado España entera: inadecuada estructuración político-social. Y en su estado actual este no es problema de gobernados. Nos lo harán resolver desde arriba, sino que hemos de resolverlo desde abajo. Un gobierno, cualquier gobierno, puede darnos los puertos, las carreteras, las escuelas que hoy necesitamos. ¿Cambiará por eso nuestra vida? ¿No subsiste, no queda en pie el germen generador de todos esos males? Seguirán las mismas opresiones, las mismas injusticias, los mismos olvidos.

A pesar de la proclamación de la II República en 1931, estos problemas continuaban, según Ascanio, porque cambiar solamente el nombre de Monarquía por República y continuar la misma organización estatalno resolvía ningún aspecto ya que la situación de los trabajadores del campo se agudizará, se reducirá el poder adquisitivo de las masas obreras y campesinas, habrá altas cifras de paro y aumento de la conflictividad, que tiene uno de sus máximos exponentes en los Sucesos de Hermigua de 1933.

Sus ideas evolucionan desde un regeneracionismo juvenil, que se pretendía oponer al modelo de liberales conservadores, que había dominado la vida política en el estado español durante varias décadas, a posiciones abiertamente revolucionarias, evidente cuando en “El Altavoz” explica que …desde niños sabemos todos de promesas fantásticas en periodo pre-electoral. Y hoy día ya no nos conforman las promesas. No nos conformarían ni los hechos. Hoy, cuando algo nos aprieta demasiado, la solución no es conformarse, ni arreglarlo, ni siquiera cambiarlo por otra cosa igual. Es substituirlo por otra cosa distinta y más adecuada a su fin.

Su deseo de que el pueblo trabajador gomero se liberara estará siempre presente en sus escritos, como hemos visto. Guillermo Ascanio llevó su ideología y pensamiento consigo hasta el último día de su vida, de hecho fue uno de los últimos hombres en defender la República y la democracia española en Madrid (1939). Vale la pena recordar a este insigne hijo de Vallehermoso cuando se cumplirán el 109 aniversario de su nacimiento próximamente y cuando los problemas sociales hoy en día están tan presentes.

 

Ricardo J. Valeriano Rodríguez

 

Fuentes consultadas:

Ascanio Gómez, Rubens: Guillermo Ascanio. Un gomero revolucionario. Artículo publicado en la prensa en julio de 2012.

Morales Mora, Manuel: El ‘fogueo’: la toma de conciencia de la clase obrera en Vallehermoso. Artículo publicado en la prensa en julio de 2015.